Una nena de tres años fue víctima de un presunto abuso sexual en Arrecifes, provincia de Buenos Aires. El acusado es un joven de 18 años que se encontraba internado tras intentar quitarse la vida. La situación desató una fuerte manifestación por parte de familiares y vecinos que piden justicia.
Denuncia y hallazgo del sospechoso
Según informaron medios locales, la denuncia fue presentada por la abuela de la menor, quien se encontraba cuidando a la niña en su hogar, donde también se hallaba el hijo de una amiga fallecida. La cuidadora notó una situación que indicaba un posible abuso en la habitación de la niña y decidió alertar a la policía y al personal sanitario, quienes activaron el protocolo correspondiente.
El presunto agresor huyó del lugar, pero fue encontrado horas más tarde tras intentar quitarse la vida. Actualmente permanece internado en un hospital de la zona, bajo custodia policial y sin una orden de detención vigente.
Protestas y reclamos de justicia
La situación ha generado una atmósfera de tensión frente a dependencias policiales y centros de salud, donde familiares y vecinos reclaman medidas judiciales urgentes. El 14 de enero, alrededor de las 20 horas, Cristian López, el padre de la niña, exigió “justicia” en un diálogo con el comunicador local “Arrecifes más noticias”.
López expresó su frustración ante la falta de acciones por parte de las autoridades: “Me dijeron que están esperando de la fiscalía y que ya quisieran proceder a la detención, pero están esperando de arriba, no están haciendo nada. El jefe de la policía ya pidió que lo encarcelen y todavía nada”.
En sus declaraciones, hizo un llamado urgente: “Queremos justicia, por favor se los pido, no pedimos más que eso. Ahora lo hacen pasar por psiquiátrico. ¿Tocaste a una nena y te quieren hacer pasar por psiquiátrico? La justicia es una mierda. La voy a luchar hasta el fin y siempre voy a poner el pecho delante de todo”.
Operativo policial y orden judicial
La noche del 14 de enero, alrededor de las 21.50, se realizó un fuerte operativo policial en el centro de salud donde se encontraba el acusado. Los efectivos dispararon y lanzaron gases lacrimógenos, generando un clima de caos, aunque minutos después la situación se calmó.
Tras la policía, a las 22 horas, la doctora encargada del caso anunció que había llegado una orden judicial para trasladar al implicado. En ese instante, el padre de la niña se mostró visiblemente emocionado y fue registrado abrazando a uno de los policías, afirmando: “Llegó la orden judicial para trasladarlo y debe ser un momento lo más apacible posible”.
Incertidumbre sobre la detención del sospechoso
Sin embargo, en la mañana del 15 de enero, Cristian López reveló en declaraciones televisivas que no existía una orden de detención efectiva y que el agresor seguía internado en un hospital común, lo que reavivó su preocupación y malestar. “En ese momento respiré. Pero ahora no estoy respirando, porque me enteré de que no hay orden de detención”, manifestó.
















