La tensión entre la provincia de Buenos Aires y el gobierno nacional alcanzó un nuevo nivel este martes. En una acción orquestada que combinó la gestión del gobernador Axel Kicillof con la fuerza territorial de La Cámpora, un grupo de intendentes bonaerenses se movilizó hacia el Ministerio de Economía, con la intención de confrontar al ministro Luis “Toto” Caputo. La consigna que unió a estos mandatarios fue clara: frenar el “tarifazo” en los surtidores y exigir la reactivación de la obra pública.
El frente municipal contra el “tarifazo” en los surtidores
La comitiva estuvo compuesta por intendentes como Julián Álvarez (Lanús), Damián Selci (Hurlingham), Iván Villagrán (Carmen de Areco), Waldemar Giordano (Colón) y Fernando Espinoza (La Matanza), con la participación de la legisladora Eva Mieri (Quilmes). Este grupo formalizó un pedido que cuestiona directamente la política energética implementada por Javier Milei.
Además, participaron dirigentes de 18 provincias, incluyendo Buenos Aires, Catamarca, Chaco, y Santa Cruz, entre otras. Los mandatarios solicitaron que el precio de la nafta se retrotraiga a los valores vigentes al 1 de marzo. Según los jefes comunales, el aumento no solo impacta en la economía de los trabajadores, sino que también “asfixia la logística de los municipios”, que deben sostener servicios básicos en medio de un contexto inflacionario.
Kicillof amplía su juego y se posiciona como una voz federal ante la motosierra de Milei
La caja del ICL: ¿Dónde van los fondos?
El eje del reclamo se centró en el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL). Los intendentes denunciaron que “el Gobierno Nacional recauda millones de pesos que, por ley, deberían destinarse a la mejora de rutas y a la amortiguación de los precios de la energía”. En el petitorio entregado, se reclamó una deuda acumulada de 6,1 billones de pesos.
“El Gobierno de Milei está haciendo caja con un impuesto que no vuelve a la gente. No se utiliza para frenar el precio de la nafta ni para reparar las rutas que representan un peligro para los ciudadanos”, denunciaron los intendentes durante la protesta. La falta de ejecución de estos fondos es considerada por los mandatarios como “una maniobra para alcanzar el superávit fiscal a costa del deterioro de la infraestructura vial”.
El rol de Mayra Mendoza y la batalla por las tasas
A pesar de que la protesta tuvo lugar en las puertas del Ministerio de Economía, el trasfondo político refleja una disputa que Mayra Mendoza, legisladora provincial y referente de La Cámpora, ha estado liderando. Mendoza se ha convertido en la adversaria principal de Caputo en la discusión sobre las tasas municipales.
En este contexto, Mendoza ha denunciado una “asfixia planificada” contra la provincia debido a la reducción de transferencias y recursos coparticipables. Desde su bloque, se argumenta que “el gobierno de Javier Milei ha abandonado sus funciones básicas”, lo que obliga a los municipios a afrontar la crisis con recursos propios.
“No veo una interna Kicillof-Massa”, sostuvo el intendente de Merlo
En línea con este planteo, el peronismo considera que la reciente disputa por las tasas municipales, las cuales Caputo calificó de “abusivas”, es una maniobra que busca ocultar el verdadero impacto del ajuste nacional en los precios de los productos y servicios básicos.
Un reclamo con sello provincial
La movilización no fue un hecho aislado. Previamente, el gobierno de Axel Kicillof había convocado a los intendentes para unificar el reclamo ante Nación, viendo que la parálisis de la obra pública y el aumento de los insumos básicos configuran un escenario de “emergencia total.”
Kicillof se reunió con más de 100 intendentes que participaron en la movilización. El encuentro se llevó a cabo en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y contó con la presencia de dirigentes importantes como el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y el presidente de la FAM, Fernando Espinoza.
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