El gobierno de la provincia de Buenos Aires se encuentra ante el mayor desafío de suministrar alimentos a una población cada vez más vulnerable. La creciente demanda de asistencia alimentaria en varias de las 135 localidades bonaerenses revela un escenario crítico, que ha sido calificado como “situación de colapso” por fuentes oficiales. Esta necesidad abarca no solo a familias de bajos recursos, sino también a sectores de la clase media que enfrentan serias dificultades para cubrir sus gastos básicos.
Recortes presupuestarios agravan la crisis
El Gobierno provincial denuncia que la administración de Javier Milei ha recortado fondos de manera significativa, estimando pérdidas de 22 billones de pesos en transferencias y programas esenciales. Esto incluye obras paralizadas y una recaudación impositiva que cae continuamente, situación que se atribuye a una política económica nacional considerada perjudicial.
Aumento en la asistencia alimentaria escolar
Frente a este contexto, el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia anunció un incremento del 30% en las asignaciones del Servicio Alimentario Escolar (SAE), además de la duplicación de los programas destinados a la infancia y a aquellos con adicciones. Esta medida busca mejorar la alimentación de 2,5 millones de estudiantes en más de 11 mil establecimientos educativos públicos, que recibirán desayuno, almuerzo y merienda, conforme a lo declarado por el ministro Andrés Larroque.
El anuncio se realizó a través de la red social X, donde Larroque destacó: “A pesar de la deserción del gobierno nacional, en la Provincia por decisión del gobernador Axel Kicillof implementamos nuevos aumentos: 30% en el Servicio Alimentario Escolar, duplicación de la asistencia alimentaria a municipios y 25% en programas sociales”.
Suspensión del programa MESA Bonaerense
Además, se anunció la suspensión por 90 días del programa MESA Bonaerense, diseñado para garantizar la seguridad alimentaria durante la pandemia. Este programa consiste en proveer cajas con alimentos a las escuelas públicas, pero su continuidad ha sido cuestionada por tensiones políticas entre la provincia y el gobierno nacional. La decisión provocó reacciones, incluyendo un proyecto de ley presentado por el senador Mario Ishii para declarar la emergencia alimentaria en la provincia.
Desacuerdos sobre el financiamiento
Desde el ministerio que conduce Larroque se advirtió que las transferencias de Nación a la provincia han disminuido drásticamente desde la asunción de Milei, cayendo del 33% al 10 o 15%. Esta situación ha llevado a la provincia a reclamar una revisión de los montos destinados al SAE y al programa MESA. En respuesta, el ministerio de Sandra Pettovello negó cualquier responsabilidad en el desfinanciamiento y destacó que la distribución de fondos debe ser mayormente provincial.
Por último, se subrayó que el aporte nacional actual es insuficiente, dado que el financiamiento necesario se estima en 177 mil millones de pesos, mientras que la oferta del gobierno nacional ronda los 80 mil millones.


















