La negociación salarial bonaerense se encuentra actualmente en un cuarto intermedio, tras la firme postura de los gremios estatales y docentes, quienes consideraron insuficiente la oferta del gobierno de Axel Kicillof. ¿Qué exigen los sindicatos y cuál es el futuro inmediato de esta discusión electoral?
El conflicto salarial y la propuesta oficial rechazada
La paritaria de los trabajadores estatales y docentes de la provincia de Buenos Aires atraviesa un momento crítico. Desde la reapertura de las negociaciones el pasado jueves 5 de febrero, el diálogo entre el Ejecutivo provincial y los representantes gremiales ha caído en un profundo impasse. La oferta del gobierno, un aumento del 2% para los salarios de febrero, fue rechazada de plano por todos los sectores sindicales, quienes demandan un ajuste más significativo para no perder terreno frente a la inflación del inicio de 2026.
El nudo del conflicto: por qué se rechazó la oferta
La reunión en la sede del Ministerio de Trabajo en La Plata generó expectativas que no se cumplieron. La administración de Kicillof presentó un incremento del 2% calculado sobre los haberes de enero, justificando esta propuesta con las severas dificultades financieras que enfrenta la provincia debido al recorte de fondos nacionales.
No obstante, la respuesta de los gremios fue unánime. Tanto los representantes de la Ley 10.430 (estatales administrativos y de salud) como el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) consideraron la oferta “muy alejada de la realidad”.
- Pérdida de poder adquisitivo: Argumentan que un 2% no cubre ni la inercia inflacionaria de enero y lo que va de febrero.
- Acuerdos previos insuficientes: En enero se cerró un aumento que rondó el 4,5% acumulado, cifra que ya se muestra totalmente licuada por los costos actuales.
Qué piden los gremios: las claves de la demanda
Lejos de la propuesta del gobierno, los sindicatos buscan una recuperación real del salario de bolsillo. Aunque existe alguna variación entre los sectores, hay un consenso en tres ejes fundamentales:
- Aumento de dos dígitos: Se exige un aumento cercano al 10% para el bimestre.
- Cláusulas de monitoreo mensual: ATE y UPCN insisten en paritarias cortas con revisiones automáticas si el IPC supera lo pactado.
- Salario Básico: Incorporación de sumas no remunerativas al básico para que impacten en la antigüedad y en los haberes de los jubilados del IPS.
El dato: La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) expresó que sin una mejora considerable, el inicio del ciclo lectivo (previsto para el 2 de marzo) está en riesgo.
Cronograma: ¿Cuándo es la próxima reunión clave?
La negociación se encuentra en cuarto intermedio. Aunque no hay una fecha oficializada, se espera que el Ministerio de Trabajo convoque a una nueva audiencia durante esta semana (del 11 al 14 de febrero) para intentar evitar medidas de fuerza.
El gobierno provincial trabaja a contrarreloj para presentar una contraoferta superadora, consciente de que el marco político se reduce a medida que se acerca el inicio de clases.
Tabla comparativa: Situación actual por gremio
| Gremio / Sector | Postura ante la oferta del 2% | Reclamo principal | Estado de alerta |
| ATE / UPCN (Estatales) | Rechazo Total | Aumento por encima de la inflación y pases a planta. | Medio |
| FUDB (SUTEBA, FEB, etc.) | Rechazo Unánime | Recuperación salarial urgente pre-inicio de clases. | Muy Alto |
| CICOP (Salud) | Rechazo | Recomposición específica para sector salud y guardias. | Medio/Alto |
| Judiciales (AJB) | En espera | Enganche con la oferta general pero con reclamos propios. | Medio |
Impacto directo en el bolsillo del trabajador
Para el trabajador estatal promedio, la disparidad entre lo ofrecido y lo reclamado es palpable. Mientras que el gobierno postula un ajuste “técnico” para acompañar los escasos recursos, los trabajadores destacan que los precios de la canasta básica alimentaria, el transporte público y los servicios han aumentado por encima de los ajustes salariales hasta ahora recibidos.
La presión ahora recae sobre el Ejecutivo. Desde la gobernación reconocen que deben “realizar un esfuerzo financiero extra”, pero piden comprensión con respecto a la delicada situación fiscal. La resolución de esta paritaria no solo definirá los sueldos de febrero, sino que también establecerá el termómetro social y la conflictividad para el resto del año electoral.















