El gobierno de la provincia de Buenos Aires, liderado por Axel Kicillof, comunicó ayer su decisión de no adherir a los cambios propuestos por el gobierno nacional en el sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV). La provincia mantendrá su esquema de chequeos anuales para vehículos con más de dos años de antigüedad.
La provincia se opone a la reforma nacional de la VTV
Mediante un posteo en X, la cuenta oficial de VTV de la provincia explicó que permanecerán vigentes los requisitos y plazos actuales. La normativa nacional, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, busca modificar el actual sistema y espaciar las revisiones para vehículos de menor antigüedad.
“La provincia de Buenos Aires confirmó que no adhiere a las modificaciones nacionales de la VTV, manteniendo su sistema actual sin cambios en plazos ni requisitos. La VTV sigue siendo obligatoria y se mantienen las revisiones anuales para vehículos de más de dos años”, citó el posteo.
Sturzenegger replicó al anuncio del gobierno provincial en X, instando a los votantes a tener en cuenta esta posición en las elecciones de 2027. La decisión de la provincia se da en un contexto donde el gobierno nacional, por su parte, decidió mantener las reformas a pesar de las demandas de los talleres para frenar esos cambios.
Detalles de las reformas nacionales y el rechazo provincial
La reforma nacional se formalizó por medio del Decreto 139/2026, publicado el 9 de marzo en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. El decreto establece que los vehículos particulares cero kilómetro deberán realizar su primera inspección a los cinco años de registrado, en lugar de a los tres años como era hasta ahora. Asimismo, los autos de entre cinco y diez años deberán someterse a controles cada dos años.
Uno de los puntos de controversia central es la frecuencia de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). El gobierno nacional argumenta que según datos internacionales, las fallas mecánicas son responsables de una porción mínima de accidentes de tránsito.
Desde la provincia, el ministro de Transporte, Martín Marinucci, expresó su preocupación por el impacto que tendrá el nuevo esquema en localidades pequeñas y medianas, argumentando que podría resultar en un servicio concentrado en grandes ciudades, dejando al resto sin cobertura.
Cuestionamientos sobre la reforma y el futuro de la VTV
Además, se prevé una mayor competitividad entre los prestadores del servicio. Las verificaciones ya no solo se harán en plantas de VTV, sino que se permitirán concesionarias y talleres habilitados, lo que según Sturzenegger podría contribuir a la disminución de precios. No obstante, en Buenos Aires se teme que esto impulse un mercado negro de repuestos.
Las modificaciones también incluyen la eliminación del Informe de Configuración de Modelo (ICM), con el objetivo de simplificar el proceso administrativo. Desde el gobierno nacional, se sostuvo que los argumentos presentados en contra de esta reforma no lograron alterar sus fundamentos.
En efecto, la implementación de estos cambios podría dar paso a un sistema de verificación técnica más amplio y diverso, donde se propician nuevos espacios de inspección en talleres y concesionarias, contribuyendo a una modificación substancial en la forma en que se lleva a cabo la VTV en el país.


















