La provincia de Buenos Aires ha iniciado la licitación de las obras correspondientes a las etapas 1 y 2 del tramo V del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado. Se trata de una intervención crucial para la mitigación de inundaciones, la planificación territorial y el desarrollo productivo en el territorio bonaerense. Este segmento representa la última fase del plan, considerado una de las políticas hidráulicas más emblemáticas de la provincia.
Licitación de obras hidráulicas en Buenos Aires
El anuncio fue realizado por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, durante una reunión de trabajo donde también estuvieron presentes el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; el subsecretario de Recursos Hídricos, Néstor Álvarez; el director provincial de Hidráulica, Flavio Seiano; así como intendentes de los municipios de la cuenca y representantes de entidades agropecuarias.
De acuerdo con la información oficial, las obras requieren una inversión total estimada de USD 138 millones, con financiamiento mixto: un préstamo internacional del Banco Europeo de Inversión (BEI) por USD 110 millones y aportes del Tesoro provincial. El llamado a licitación se realizó el 2 de enero y la apertura de sobres se prevé para el 26 de febrero.
Descripción de los trabajos previstos
Los trabajos incluirán la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río Salado a través de dragado y relleno, con el objetivo de mejorar la capacidad de conducción del sistema ante crecidas. Estas etapas se desarrollarán a lo largo de 60,26 kilómetros, desde Bragado hasta aguas abajo de la laguna Rocha, abarcando los partidos de Alberti, Bragado y Chacabuco.
Además, el proyecto contempla la reconstrucción de siete puentes -cinco viales y dos ferroviarios- considerados estratégicos para la conectividad regional. En la etapa 1 se incluirán los puentes Cardesales y Warnes–Seguí, tanto viales como ferroviarios. En la etapa 2 se prevén los puentes viales Las Rosas (RP 42), Estancia La Noria e Irala–Coliqueo, además del puente ferroviario Irala–Coliqueo.
Según se indicó, estas intervenciones permitirán la recuperación de aproximadamente 400 mil hectáreas productivas, incorporando criterios de gestión ambiental para garantizar la conservación y permanencia de los humedales en la zona.
Reacciones ante el anuncio de las obras
En el evento, Katopodis destacó que la provincia persiste en el financiamiento del tramo V, a pesar de la paralización por parte del Gobierno nacional de la etapa 2 del tramo IV. Resaltó que el Plan Maestro del río Salado ofrece una solución estructural para reducir los efectos de inundaciones y sequías, además de mejorar la calidad de vida de más de 1,5 millones de bonaerenses.
Rodríguez, por su parte, subrayó la importancia del plan para el sector productivo y cuestionó la interrupción de las obras del tramo IV, a pesar de la existencia del Fondo Hídrico Nacional, destinado a este tipo de infraestructura.
Características del tramo V del Plan Maestro
El tramo V, que es el segmento final del Plan Maestro Integral, extiende un total de 95,38 kilómetros, organizados en tres etapas, que van desde el Canal del Este de la laguna de Bragado hasta la descarga de la laguna El Carpincho, en Junín. El proyecto integral es una gestión de la provincia de Buenos Aires, desarrollada a través de la Subsecretaría de Recursos Hídricos y la Dirección Provincial de Hidráulica.
Una vez finalizado el tramo V, se estima que el 45% del Plan Maestro habrá sido ejecutado durante la actual gestión provincial, con una recuperación calculada de 8 millones de hectáreas productivas. El plan completo abarca una cuenca de 170.000 kilómetros cuadrados, lo que representa el 55% del territorio bonaerense, afectando a 59 municipios y beneficiando a una población superior a 1,5 millones de habitantes.
El Plan Maestro Integral del río Salado se implementó desde 1997 como una política de Estado entre la Nación y la Provincia. Mientras que los tramos I, II y III ya se han finalizado, el tramo IV sigue incompleto en uno de sus segmentos, afectado por la falta de financiamiento nacional, a pesar de la disponibilidad de recursos destinados por ley para obras de infraestructura hídrica.

















