En el transcurso del último año, los precios de los combustibles en Argentina han experimentado un notable aumento, impulsados por factores internos y, más recientemente, por el conflicto bélico en Medio Oriente. Este panorama ha llevado a un incremento considerable en el costo de la nafta y el diésel en todo el país.
Aumento significativo en los precios de la nafta
Desde marzo de 2025 hasta marzo de 2026, el precio de la nafta súper de YPF en CABA se elevó un 63,6%, pasando de $1.173 a $1.920 por litro, cifra que casi duplica la inflación del mismo período, que fue del 33,1%. En el caso de la nafta premium, el aumento fue del 48%, subiendo de $1.449 a $2.145. Por su parte, la infinia diésel tuvo un incremento del 46,9%, pasando de $1.448 a $2.128. Otras estaciones de servicio también presentaron aumentos similares: en Axion, la nafta súper subió un 59%, mientras que en Shell, el incremento fue del 60,7%.
Variaciones en la demanda de combustibles
Según datos proporcionados por la Secretaría de Energía, la nafta súper se posiciona como el combustible más demandado en CABA, representando uno de cada dos metros cúbicos vendidos en enero de 2026. A pesar de esta alta demanda, las ventas totales de la nafta súper experimentaron una caída del 3% interanual. Por el contrario, las ventas de nafta premium aumentaron 2%, y el gasoil ultra incrementó un 4%. Sin embargo, el gasoil común retrocedió un 11%.
Causas del aumento en los combustibles
El marcado aumento en los precios de los combustibles también refleja una tendencia que comenzó antes del conflicto en Medio Oriente, con un incremento del 15% en ese período. Este aumento refleja las estrategias de precios adoptadas por las diferentes empresas, influenciadas por la demanda y la competencia en el sector.
