La pérdida del poder adquisitivo de los salarios se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de los argentinos, según revelan las encuestas recientes. Este fenómeno se explica por la dificultad del ingreso disponible de las familias para recuperarse, mientras que el Gobierno mantiene una pauta restrictiva que impide que los salarios superen la inflación.
Datos alarmantes sobre la evolución salarial
Según los últimos informes del INDEC, los salarios aumentaron 2,5% en enero, aunque esta cifra se vio eclipsada por el crecimiento más tímido en el sector formal: 2,1% en el sector privado y 1,8% en el público. Todos estos aumentos quedaron por debajo de la inflación de ese mes, que alcanzó el 2,9%.
Esto significa que la capacidad de compra de los trabajadores ha vuelto a caer. A modo de ejemplo, un estudio del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA y CONICET) indica que en enero, el poder adquisitivo de los asalariados formales privados se redujo 0,7% respecto al mes anterior y es 2,3% menor que en noviembre de 2023. Para los salarios del sector público, la pérdida fue aún más significativa, con una disminución de 1% respecto a diciembre y un 17,9% en comparación con noviembre de 2023.
Además, se aprecian marcadas diferencias salariales entre sectores, lo que pone de manifiesto una tendencia donde las mejores remuneraciones se encuentran en áreas de alto crecimiento, aunque estas generan menos empleo, mientras que los salarios más bajos predominan en sectores con mayor intensidad laboral.
Por ejemplo, según datos de la Secretaría de Trabajo, los salarios más altos se registran en minería, petróleo, intermediación financiera y transporte fluvial y marítimo, mientras que los más bajos corresponden a enseñanza, servicios inmobiliarios, y hotelería y restaurantes.
Paritarias y la previsión del Gobierno
La situación se complica con la política del Gobierno de no homologar paritarias que superen la inflación. Según la Secretaría de Trabajo, los acuerdos habilitados en los primeros tres meses del año promedian entre 1,7% y 2,5%.
Un relevamiento de la Fundación Capital, presentado en A dos Voces por TN, señala que la mayoría de las negociaciones paritarias se han quedado por debajo de los precios. De los 18 acuerdos evaluados, solo dos lograron sobrepasar la meta oficial: la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que acordó un aumento del 4,1%, y el sindicato de bancarios, cuyo aumento está atado a la inflación.
El panorama no parece alentador a corto plazo. Desde el Ejecutivo se argumenta que homologar aumentos por encima de la inflación podría generar un impacto inflacionario adicional. “La homologación tiene que ser razonable. Si hay más inflación, los acuerdos seguramente serán más altos”, subrayaron desde el Gobierno.
Un ejemplo de la situación se vio recientemente con la paritaria de Comercio, que acordó un 5% en tres tramos y una suma fija no remunerativa de $20.000. Este sindicato es un indicador clave, ya que representa a aproximadamente 1.200.000 trabajadores.
En los próximos días se realizarán nuevas reuniones para discutir las paritarias en los sectores Textil, Alimentación, Camioneros y Sanidad; todo esto en un contexto de inflación persistente que no parece mostrar signos de desaceleración.















