El gobierno de Axel Kicillof enfrenta una situación crítica en la negociación con los gremios de la administración pública, mientras actualiza la deuda que la administración nacional tiene con la provincia de Buenos Aires, ascendiendo a $22,2 billones. Esta actualización fue presentada por el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, quien enfatizó que este monto se debe a un “ahogo financiero histórico” atribuido a la gestión de Javier Milei.
Aumento de la Deuda y sus Implicaciones
López declaró que desde diciembre de 2023, la provincia ha sufrido una pérdida de $22,2 billones en recursos fiscales, un recorte considerable en los fondos que afecta a diversos sectores. Este monto, según el funcionario, se traduce en aproximadamente ocho años de inversión en obras públicas, lo que equivale a la mitad del presupuesto total de la administración bonaerense o más de un año de recaudación propia. En términos prácticos, esto permitiría construir más de 15.000 kilómetros de rutas.
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“El superávit nacional es deuda con las provincias”, cuestionó López, quien destacó que este recorte de recursos complica el financiamiento de áreas vitales como educación, salud y seguridad. “Estamos viviendo un retiro del Estado Nacional de todas las funciones necesarias, lo que ha deprimido históricamente nuestros recursos”, agregó.
Descontento en el Sector Educativo
La gestión del gobierno bonaerense se cruza con las complicadas negociaciones paritarias, donde el último ofrecimiento de un incremento salarial del 3% fue rechazado por los docentes, estatales y judiciales. Este desacuerdo ha llevado a decretar paros, siendo el más efectivo el del 2 de marzo, cuando no comenzarán las clases en las escuelas públicas de la provincia.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que reúne a diversos sindicatos, considera que la oferta es insuficiente y ha coordinado acciones de protesta. A pesar de que algunos de estos gremios mantienen una relación política cercana a Kicillof, la realidad financiera de los docentes se complica, especialmente tras la eliminación del Fondo de Incentivo Docente.
Los Estatales y su Reacción ante la Deuda
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), por su parte, ha expresado su malestar tras el rechazo del aumento propuesto, y ha solicitado la reanudación urgente de las paritarias al ministro de Trabajo, Walter Correa. El sindicato argumentó que las condiciones actuales han llevado a una caída del 13,5% en el poder adquisitivo de los salarios estatales en un mes, agravados por la inflación que se mantiene en niveles altos.
Desde diciembre de 2023 hasta febrero de 2026, el costo de los servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ha aumentado 593%, en comparación con un incremento general de precios del 200%. ATE atribuyó este deterioro a las políticas de ajuste implementadas por el gobierno nacional, y a los recortes de recursos que han afectado significativamente a la provincia de Buenos Aires.
Rechazo Generalizado y Medidas de Fuerza
El malestar no se limita a los docentes y estatales. La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) también ha rechazado el incremento del 3% y ha llamado a ejecutar un paro total de actividades. Las asambleas mandatando a la Comisión Directiva a coordinar acciones con otros sindicatos potencian la tensión en el ámbito laboral. A pesar de la apertura de conversaciones informales por parte del gobierno bonaerense, el clima de incertidumbre y descontento es palpable en múltiples sectores.


















