Durante la temporada 2025, La Plata se convirtió en el municipio con mayor número de casos confirmados de hantavirus en toda la provincia de Buenos Aires, según datos oficiales incluidos en el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud. La situación sanitaria encendió las alarmas locales y plantea un desafío para las autoridades y la comunidad médica ante una enfermedad que, si bien es estacional, puede presentar elevada letalidad e impacto en los servicios de salud.
Un año con cifras preocupantes
El informe oficial indica que, a lo largo del año pasado, La Plata registró ocho casos confirmados de hantavirus, la cifra más alta entre los municipios bonaerenses, seguida por otras localidades como Berisso y Chascomús. De los casos notificados en la provincia, La Plata concentra la mayor proporción.
De un total de 25 casos confirmados en Buenos Aires, ocho pertenecen a residentes de La Plata, lo que llevó a las autoridades sanitarias a considerar al partido como uno de los focos principales del virus durante 2025.
Letalidad y hospitalizaciones
El boletín también registró múltiples internaciones y fallecimientos vinculados a la enfermedad. En toda la provincia se reportaron varios ingresos a terapia intensiva, y se documentaron muertes relacionadas con hantavirus en distintos distritos, incluidas áreas urbanas y periurbanas. Entre los fallecidos se contaron pacientes de La Plata y otras localidades de la región.
La hantavirosis –enfermedad causada por el contacto con excretas de roedores infectados– es endémica en gran parte del país y tiende a manifestarse con mayor intensidad entre los meses de primavera y verano, periodo en el cual históricamente se concentra la mayor cantidad de contagios.
Contexto epidemiológico provincial y nacional
El comportamiento observado en La Plata no está aislado. Según datos nacionales, la región Centro, que incluye a la provincia de Buenos Aires, concentró la mayoría de los casos de hantavirus en el país durante la última temporada epidemiológica. Esto refleja un aumento general de la circulación viral en comparación con años anteriores, aunque la incidencia varía según las zonas poblacionales y rurales.
Especialistas en salud pública advierten que este tipo de zoonosis –transmitida por roedores silvestres– requiere vigilancia continua y medidas preventivas sostenidas, especialmente en ambientes rurales, periurbanos o en espacios cerrados donde la presencia de excretas de roedores puede pasar desapercibida.
Prevención y recomendaciones
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias instan a la población a tomar medidas de precaución que reduzcan la exposición al virus, entre ellas:
Mantener limpias y ventiladas las viviendas, depósitos y talleres.
Evitar la acumulación de residuos y desechos que atraen roedores.
Consultar de manera rápida ante la aparición de síntomas compatibles con hantavirus, como fiebre alta, dolores musculares y dificultad respiratoria.
La temporada alta de hantavirus se extiende entre los meses de septiembre y abril, y buena parte de los contagios históricamente ocurren entre noviembre y enero, lo que sitúa a los próximos meses como clave para intensificar la vigilancia epidemiológica y prevenir nuevos casos.

















