Un reciente informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló este miércoles que la pobreza infantil y adolescente alcanzó el 53,6% en 2025, mientras que la indigencia se sitúa en 10,7%. El estudio proviene de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) y, aunque señala una disminución respecto al 59,7% del año anterior, advierte sobre la necesidad de no interpretar la mejora como una solución estructural.
Cifras preocupantes en la pobreza infantil
El informe incluye un índice de pobreza multidimensional que considera factores como alimentación, saneamiento, vivienda, salud, información y educación. A partir de estas variables, se concluyó que más de la mitad de los niños y adolescentes se encontraba en situación de pobreza el año pasado.
“Estos datos reflejan la persistencia de déficits estructurales que condicionan el desarrollo de las infancias, incluso en un contexto de cierta mejora en algunos indicadores sociales”, destacó la UCA.
Inseguridad alimentaria afecta a millones de niños
Según el informe, tres de cada 10 niños y adolescentes no se alimentan adecuadamente. Específicamente, el 28,8% experimentó inseguridad alimentaria en 2025, con un 13,2% en su forma más severa. Esta problemática se concentra principalmente en hogares de bajos ingresos y en el Gran Buenos Aires.
Aunque estos valores representan una mejora respecto de 2024, no han alcanzado los niveles previos a la crisis y continúan por encima de los registrados en la década de 2010. En este contexto, la asistencia alimentaria ha alcanzado un nivel récord del 64,8%.
La UCA explicó que este aumento en la asistencia no solo refleja la ampliación de la cobertura, sino también la inclusión de sectores que previamente no recurrían a estos programas. Además, subrayó la importancia de la asistencia social para restaurar los ingresos de la población más vulnerable.
Problemas de salud en niños por dificultades económicas
El informe también destaca que la atención de la salud entre los menores es frecuentemente retrasada por cuestiones económicas. Aproximadamente 19,8% de los encuestados dejó de asistir al médico o al odontólogo debido a problemas financieros en 2025.
Esta problemática es más aguda en grupos etarios específicos, afectando al 11,3% de los menores de 5 años y al 27,5% de los adolescentes. “La atención odontológica es la más postergada, evidenciando una deuda histórica de las políticas sanitarias con la salud bucal, a pesar de su impacto en la nutrición, la autoestima y la calidad de vida”, concluye el informe de la UCA.


















