El gobierno de Javier Milei inicia una reestructuración en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que contempla el despido de 140 empleados y el lanzamiento de un plan integral de modernización. Esta decisión busca automatizar procesos, reducir costos operativos y adaptarse a estándares internacionales, en respuesta al diagnóstico que señaló un sobredimensionamiento en áreas administrativas y un atraso tecnológico significativo en la red de observación meteorológica.
Detalles sobre la reestructuración del SMN
Según fuentes oficiales, los telegramas de desvinculación comenzarán a enviarse de inmediato, alcanzando principalmente a personal en funciones administrativas y de observación manual. Esta reducción será puntual en una planta total de cerca de mil empleados, que incluye tanto a civiles como a personal militar. El objetivo del rediseño es reemplazar procesos manuales por sistemas automatizados, garantizando una mayor eficiencia.
La modernización de la red de observación, compuesta por aproximadamente 130 estaciones a nivel nacional, se presenta como el eje principal del plan. Actualmente, el sistema vigente opera en gran medida con estaciones meteorológicas manuales, lo que exige una elevada asignación de personal que repercute en la estructura del organismo.
El nuevo modelo busca eliminar la toma manual de datos, facilitando la obtención de información en tiempo real con menor margen de error. El diagnóstico oficial concluyó que el SMN opera con un esquema que no corresponde a las exigencias técnicas contemporáneas.
Reducción de costos y mejora de la eficiencia
Este proceso reformista tiene su origen en un informe del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, que identificó un sobredimensionamiento en las áreas administrativas. Se pretende optimizar la asignación de recursos humanos, ajustando las dotaciones en estaciones manuales y modernizando el personal administrativo, sin afectar la continuidad del servicio.
Para lograrlo, se proyecta reducir el personal en estaciones meteorológicas de siete a cuatro o cinco personas por unidad, manteniendo la presencia de observadores en el territorio. No obstante, la intención es preservar el núcleo técnico del organismo, por lo que no habrá desvinculaciones de meteorólogos.
Esta reestructuración busca generar un ahorro estimado de más de 3.500 millones de pesos anuales, que serán reinvertidos en la adquisición de estaciones meteorológicas automáticas de última generación, con miras a una modernización integral en 2026.
Desafíos y reacciones de sectores laborales
El plan de modernización ya ha suscitado tensiones con sectores sindicales, especialmente con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que ha manifestado su rechazo a las medidas. En los últimos días, el gremio ha organizado protestas y advertencias sobre posibles medidas de fuerza si se avanza con el esquema propuesto.
Desde ATE argumentan que los despidos debilitarán la capacidad operativa del SMN, cuestionando el diagnóstico que señala un sobredimensionamiento en las funciones. A su vez, plantean que la automatización no puede reemplazar completamente la labor humana, esencial para la recolección de datos meteorológicos.
En respuesta, el Gobierno sostiene que la modernización es crucial para garantizar un servicio acorde a estándares internacionales, y rechaza las críticas de los sindicatos, enfatizando que el cambio busca mejorar la precisión y eficiencia de los pronósticos.
La implementación de esta reestructuración se enmarca en un contexto más amplio de ajustes en el sector público, donde diversos organismos están sujetados a revisiones estructurales. La reforma del SMN se considera un caso testigo dentro de la agenda oficial, orientada a consolidar un modelo más eficiente y tecnológicamente avanzado.
Comenzando con la desvinculación de personal y la adquisición de nuevo equipamiento, el Gobierno proyecta establecer un sistema meteorológico más moderno y capaz de responder adecuadamente a los desafíos climáticos, con mayor precisión y mejor cobertura en el servicio proyectado para el futuro.


















