El conflicto entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las empresas de transporte se encuentra en una etapa crítica. Este martes, a partir de las 15 horas, tendrá lugar una audiencia clave que determinará si se implementarán medidas de fuerza en el servicio de colectivos, lo que podría dar lugar al primer paro de transporte del año en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La paritaria, eje del conflicto de la UTA
La disputa salarial constituye el centro del enfrentamiento entre los choferes y las empresas. Desde el sector empresario, se argumenta que atraviesan una “situación económica, financiera y operativa crítica”, mientras que la UTA criticó la propuesta de incremento del 1%, considerándola insuficiente ante el incremento sostenido del costo de vida.
La reunión virtual fue convocada por el Ministerio de Capital Humano y contará con la participación de la UTA y de las principales cámaras empresarias del sector: la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (Ctpba) y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (Ceutupba).
Esta será la tercera audiencia formal, luego de dos encuentros previos que concluyeron sin acuerdo.
Audiencias postergadas y malestar sindical
La primera audiencia se realizó el 13 de enero, pero ante la falta de consenso fue prorrogada al 20 de enero. En esa instancia tampoco se lograron avances, lo que llevó a una nueva convocatoria para el día de hoy.
El último encuentro, realizado el martes pasado, llevó al gremio a ratificar el estado de alerta y advirtió sobre la posibilidad de un paro general que afectaría el servicio en el AMBA.
En la audiencia virtual, bajo el monitoreo de la Secretaría de Trabajo, el sindicato rechazó la oferta del 1% mensual. El titular de la UTA, Roberto Fernández, calificó dicha propuesta como una “burla”, añadiendo que “las patronales no están haciendo ningún esfuerzo”.
Empresas en alerta por el “estrangulamiento financiero”
Las empresas de transporte argumentan que funcionan bajo un fuerte “estrangulamiento financiero”, debido a ingresos que consideran insuficientes frente a los constantes aumentos de costos. Entre los factores mencionados se encuentran los incrementos en combustibles, insumos, repuestos, mantenimiento, seguros y cargas sociales.
A pesar de señalar que estas distorsiones tarifarias han sido planteadas en reiteradas ocasiones a las autoridades, afirman no haber recibido respuestas concretas.
Este conflicto coloca al equipo económico en una situación incómoda. Para que las empresas puedan ofrecer aumentos salariales superiores al 1%, requerirían una mayor asistencia vía subsidios, una opción que choca con el programa de ajuste fiscal comprometido con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La otra alternativa sería permitir un nuevo aumento del boleto, una medida que el ministro de Economía, Luis Caputo, busca evitar por su impacto en la inflación. El Gobierno se propone que el índice de precios retome una senda de desaceleración tras el 2,8% registrado en diciembre.
¿Paro o conciliación obligatoria?
Mientras crece la expectativa por el resultado de la audiencia, el Ejecutivo cuenta con una herramienta clave: la conciliación obligatoria, que podría desactivar un paro en lo inmediato, aunque no resolvería el conflicto de fondo.
Todo quedará definido este martes por la tarde. El resultado de la reunión determinará si el transporte público del AMBA continúa funcionando con normalidad o si los usuarios deberán prepararse para un nuevo conflicto sindical.

















