El policía bonaerense Maximiliano González fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de Luciano Olivera, de 16 años, en un hecho ocurrido en Miramar en diciembre de 2021. El fallo fue dictado por el juez Facundo Gómez Urso, quien consideró que el homicidio fue triplemente agravado.
Detalles del juicio y la condena
Según el medio La Capital de Mar del Plata, el veredicto se conoció tras la audiencia de Cesura, donde se evaluaron las posturas de las partes. Durante el juicio por jurados, el fiscal Fernando Berlingeri y el abogado de la familia de la víctima, Gregorio Dalbón, solicitaron la prisión perpetua. Por su parte, la defensa intentó argumentar que se trató de un homicidio culposo.
El trágico hecho ocurrido en 2021
El incidente se produjo el 10 de diciembre de 2021, cuando una patrulla policial perseguía a Olivera, quien regresaba a su casa tras jugar al fútbol. La persecución terminó en calle 9, entre 32 y 34, donde González disparó al adolescente, impactando en su pecho. El único proyectil hallado no apareció en la escena del crimen, pero una autopsia reveló que causó lesiones mortales.
González argumentó que “se me escapó el tiro” al explicar lo ocurrido a sus compañeros. En respuesta, el exministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, declaró que el policía “hizo todo mal”.
Reacciones y convocatoria a la justicia
El crimen de Olivera conmocionó a la localidad de Miramar y atrajo la atención nacional. Yésica, prima de la víctima, relató que Luciano había sido hostigado previamente por el policía involucrado. Tras su muerte, su familia y amigos realizaron protestas exigiendo justicia, señalando que el adolescente era un joven sano y alejado de problemas asociados a drogas.
El club de fútbol donde Olivera jugaba, Once Unidos de Miramar, expresó en redes sociales su dolor: “Si ayer estabas cantando y festejando con nosotros y hoy en un abrir y cerrar de ojos nos enteramos lo peor”. Luciano estudiaba en la Escuela de Enseñanza Secundaria N°1 y vivía con su madre, padrastro y su hermana de ocho años.
Los reclamos de los familiares culminaron en un operativo policial que resultó en violencia, con fuerza de infantería y disparos de balas de goma. Varios de los manifestantes resultaron heridos durante estos acontecimientos.
















