La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ha rechazado la oferta del Gobierno de un ajuste del 2% en diciembre y un bono único de $50.000 para la paritaria de la Administración Pública Nacional. En un contexto de creciente descontento, el secretario general del sindicato, Rodolfo Aguiar, calificó la propuesta como un “regalo miserable” que no alcanza ni para cubrir los gastos básicos de la festividad.
Malestar por el deterioro salarial
Aguiar expresó su indignación al afirmar que “los estatales nunca nos hubiéramos imaginado un peor fin de año”. Según datos del sindicato, el trabajador estatal promedio queda 14 puntos por debajo de la inflación en 2025 y, desde la llegada de Javier Milei al poder, se han perdido 4 salarios completos.
El líder sindical también cuestionó a otras organizaciones que aceptan aumentos por debajo de la inflación, sugiriendo que deben responder a la comunidad por el acuerdo que evidencia una “demolición de los ingresos”. Señaló que en UPCN se ha convertido en “socio de la motosierra” al avalar estos recortes.
Cambio en las políticas fiscales
Aguiar denunció que el equilibrio fiscal del Gobierno se sostiene a costa de la calidad de vida de los trabajadores. “Mientras los trabajadores no llegan a fin de mes, se bajan y eliminan impuestos a las grandes empresas”, manifestó. También mencionó la reducción en la carga impositiva sobre el agro y la eliminación de tributos para vehículos de alta gama.
“Es un esquema donde todos los beneficios son para los ricos y para los trabajadores nada”, reclamó Aguiar, al tiempo que prometió que ATE convocará a sus instancias orgánicas para definir un plan de acción ante la crítica situación.
Propuestas del sindicato
En medio de un clima de tensión, ATE anunció que se organizarán plenarios y asambleas para discutir medidas de fuerza. Aguiar sostuvo que “después de dos años, los salarios en el Estado están en caída libre”, y que la única forma de revertir esta tendencia es a través de un aumento de emergencia que permita a todos los trabajadores salir de la pobreza.
Los últimos 12 meses han mostrado que los aumentos salariales están por debajo de la inflación. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, la inflación para diciembre se proyecta en 2,2%, lo que implicaría un cierre del año con 30,7% de inflación en comparación con una paritaria del 17,1%, evidenciando una diferencia diastólica de 13,6%.
En respuesta a esta situación, el sindicato ha establecido como exigencia un ingreso mínimo de $2.000.000 y una suma fija de $400.000 para recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos dos años.
