Con la llegada del verano y el aumento de actividades al aire libre, el Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires (CoKiBA) alertó sobre el crecimiento del “intrusismo” en el sector. Se trata de personas que realizan prácticas kinesiológicas sin el título habilitante ni la matrícula profesional correspondiente, lo que podría ocasionar daños físicos, emocionales y económicos a los pacientes.
Intrusismo: un riesgo para la salud de los pacientes
Desde esta entidad, que representa a más de 11.000 matriculados y cuenta con 7.889 kinesiólogos activos, se subrayó que solo pueden ejercer quienes posean un título universitario oficial y matrícula habilitada, emitida por universidades públicas o privadas reconocidas y acreditadas por la Coneau. También se hicieron eco de la aparición de cursos y certificaciones ficticias, con nombres como “auxiliares de kinesiología”, que carecen de validez profesional.
El presidente del CoKiBA, Pablo Dolce, afirmó que “el intrusismo puede llevar a causar daños físicos, emocionales y hasta económicos a una persona que de buena fe recurre a quien le promete una cura para alguna dificultad de salud. No solo fomentan el intrusismo quienes ejercen sin título ni matrícula, sino también quienes ofrecen formaciones ‘truchas’ con nombres ficticios como ‘Auxiliares de kinesiología’”.
Recomendaciones para pacientes y profesionales
Ante esta problemática, el CoKiBA recomendó a los pacientes exigir siempre la credencial profesional, ya sea en formato físico o digital, y verificar la matrícula en el sitio web oficial del Colegio, en la sección “Profesionales Habilitados”.
Además, se destacó que únicamente los kinesiólogos matriculados están habilitados para llevar a cabo formaciones de posgrado reconocidas, que incluyen especialidades como quiropraxia, osteopatía, rehabilitación pediátrica, drenaje linfático, dermatofuncional, neurología y cardiorrespiratorio, entre otras.


















