Los principales gremios del sector privado argentino se preparan para enfrentar una nueva ronda de paritarias a medida que se desarrolla la discusión sobre la reforma laboral en el Senado, una iniciativa del Gobierno que podría modificar la dinámica de la negociación colectiva. La prioridad de estos sindicatos será recuperar el poder de compra que sus trabajadores han perdido en el último año debido a la inflación.
Según diversos análisis, durante 2025, los salarios en el sector privado tuvieron un aumento promedio que se ubicó entre 2 y 3 puntos por debajo de la inflación, que cerró en 31,5%. Sin embargo, el deterioro salarial fue menor en comparación con 2024, cuando la caída promedió entre 4 y 5 puntos.
Las negociaciones del último año estuvieron marcadas por acuerdos a corto plazo (de uno o dos meses) y la inclusión de sumas fijas. Esto se debió a la presión ejercida por el Gobierno, que rechazó homologar aumentos superiores al 1,5% mensual.
Datos oficiales corroboran esta situación. Un informe del Índice de Salarios del Indec, correspondiente a noviembre, reveló que los sueldos del sector privado registrado tuvieron una variación interanual del 29,1%, frente a una suba de precios de 31,4%, lo que se traduce en una caída del poder de compra del 1,3%.
Si se observa la evolución mensual, se advierte que los salarios perdieron terreno contra la inflación en los primeros meses del año, especialmente en marzo, cuando aumentaron 2,2% frente a un IPC de 3,7%. Aunque las cifras se recuperaron algo entre mayo y agosto, a partir de septiembre los salarios nuevamente quedaron por debajo de la inflación.
Pocos gremios le ganaron a la inflación
Las variaciones salariales en el sector privado evidencian que un par de gremios lograron aumentar sus salarios por encima de la inflación, mientras que la mayoría de ellos se vio perjudicada por la elevada suba de precios.
Según los acuerdos firmados por los sindicatos, gremios como los aceiteros y de maestranza obtuvieron aumentos del 31,8% y 34,3% respectivamente, aunque el segundo buscaba compensar el deterioro registrado en 2024. Por su parte, el sindicato bancario, bajo la dirección de Sergio Palazzo, cerró un incremento del 2,8% en diciembre, lo que dio como resultado una mejora anual del 31,5%.
Mientras tanto, el gremio de la construcción, con Gerardo Martínez al mando, también logró un ajuste del 31,5% gracias a acuerdos a más largo plazo y la inclusión de sumas fijas. Estas sumas fueron una solución para organizaciones que buscaban cumplir con el tope del Ministerio de Economía.
El sindicato de Comercio, que representa a más de 1,2 millones de trabajadores, firmó aumentos del 28,5% utilizando una estrategia de subas porcentuales combinadas con sumas no remunerativas. En la misma línea, el gremio de trabajadores gráficos alcanzó un incremento del 30,7%, mientras que otros como Smata y Sanidad reportaron mejoras de 29% y 28,4% respectivamente.
Camioneros, entre los más afectados
Un análisis más profundo del contexto revela el deterioro de los salarios del gremio de Camioneros, que tras varios años liderando los aumentos, sufrió un incremento de solo 26,4%, quedando por debajo de la inflación. El líder sindical, Hugo Moyano, solicitó urgentemente a las cámaras empresarias del sector la revisión de la paritaria, bajo la amenaza de activar un plan de lucha.
Los gremios industriales también enfrentaron un contexto desafiante. A pesar de las sumas fijas, cerraron aumentos por debajo de la inflación. La UOM, liderada por Abel Furlán, logró un aumento del 25,9%, mientras que el sector de la Alimentación reportó solo 24,9%.
















