Seis granadas de guerra fabricadas por Fabricaciones Militares fueron halladas en el último mes en el Lago Epuyén, en Chubut. El gobierno provincial, con apoyo de la administración nacional, investiga el origen de estas apariciones, que han obligado a cerrar el acceso al público en una zona de alta presencia de turistas durante la temporada de verano.
Hallazgos recientes activan alertas en la zona
El último hallazgo se produjo el pasado viernes, cuando se encontró una granada en la costa de Playa Escondida, dentro del Parque Municipal Puerto Bonito. Esta situación llevó a las autoridades a cerrar el acceso al público de manera preventiva.
El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, confirmó a Infobae que se trata de granadas de mano fragmentarias, modelo FMK2, utilizadas exclusivamente por las Fuerzas Armadas. La carga principal de cada granada es un alto explosivo conocido como Compuesto B, que consiste en una mezcla de Hexógeno y TNT, y su recubrimiento metálico se fragmenta al detonar.
Las características de los explosivos encontrados
A pesar de la carga explosiva, las granadas carecen del detonador, lo que presenta un riesgo potencial de explosión si se exponen a altas temperaturas (más de 400 grados centígrados) o sufren un impacto fuerte. El radio letal de estas granadas abarca aproximadamente cinco metros, mientras que el riesgo de lesiones por fragmentación puede alcanzar hasta cien metros.
Desde fuentes oficiales señalan que, a través del Ministerio de Defensa, se podrá determinar a qué Fuerza Armada correspondían las granadas mediante un peritaje sobre los elementos recuperados, donde estarán inscriptos números de lote.
Operativo de seguridad en curso
Torres ha ordenado un operativo en el paraje Las Golondrinas, en Cushamen, que involucra fuerzas de seguridad federales y el GEOP de la Policía chubutense. Funcionarios de Desarrollo Social también participan, dado que la detonación de estos explosivos no solo podría causar daños humanos, sino también provocar un incendio forestal, especialmente en una época donde la zona presenta altos niveles de flama por la sequedad del territorio y los fuertes vientos.
El primer explosivo fue descubierto el 9 de diciembre tras la alerta de un turista que estaba buceando en el lago, y que informó a la Policía. Algunos de los explosivos hallados se encontraban cercanos a carteles con un símbolo que representa el anarquismo, relacionado con la organización mapuche RAM.
Investigaciones sobre el origen de los explosivos
El gobernador Torres expuso que se podría tratar de un caso de “deshacerse de un arsenal ilegal”, ya que estas granadas son exclusivas de las Fuerzas Armadas. Ahora que se han encontrado las inscripciones, se abre una nueva hipótesis: podría tratarse de alguna acción de un grupo mapuche radicalizado con el objetivo de “sembrar miedo” y obstaculizar el turismo en la región.
Grupos mapuches, como los liderados por Jones Huala, consideran que toda la zona es territorio sagrado, y ven la explotación turística como un ataque a la naturaleza. Fuentes oficiales confirmaron que están colaborando con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y ya cuentan con informes sobre movimientos sospechosos desde Chile hacia Argentina. En este contexto, Chubut ha abierto una licitación para la instalación de cámaras de videovigilancia en la comarca andina para disuadir acciones delictivas.
El gobernador Torres reafirmó su compromiso de coordinar acciones con fuerzas federales para garantizar la seguridad de los ciudadanos y turistas, manifestando que no cederán ante la violencia ni permitirán que se intimide a la población.


















