El paisaje de Costanera Norte en Buenos Aires ha sufrido una transformación notable en los últimos años. Los tradicionales puestos de choripán y carne asada han dado paso a grandes restaurantes y salones de eventos de primer nivel, impulsados por la creación del Distrito Joven, un proyecto que busca atraer a un público joven y nocturno.
Un cambio radical en la oferta gastronómica
Pese a la modernización del área, diversas organizaciones vecinales han expresado su preocupación por los cánones relacionados con las concesiones, a los que califican de “exiguos” en comparación con la recaudación proporcionada por los nuevos locales. También existe una controversia sobre el uso de espacios públicos para fines comerciales que ha generado debate en la localidad.
Costanera Norte, que solía ser “el mostrador más largo del mundo”, ha cambiado su enfoque familiar por uno más orientado a la diversión nocturna, un giro que comenzó a consolidarse a finales de los 90 con la disminución del consumo y la polémica en torno a las concesiones.
La transformación más reciente se inició en 2018 con el proyecto que abarca desde Costa Salguero hasta el Parque de la Memoria, conocido como Distrito Joven, impulsado por la Ley 5.961 del Gobierno de la Ciudad.
Esta ley permitió la concesión de terrenos en Costanera Norte por un plazo de diez años, dividiendo la zona en cinco sectores y determinando el porcentaje de suelo destinado a uso público frente al destinado a concesiones. Desde entonces, varios locales emblemáticos han cerrado por deudas o vencimientos de contratos.
Las nuevas concesiones en cifras
El sector 1, que comenzó su licitación para concesiones en 2020, ha cambiado la fisonomía de la Costanera. Clarín recorrió el tramo de la Av. Costanera Obligado, donde se han otorgado al menos nueve concesiones a diferentes sociedades. Entre ellas, se encuentran varios espacios con cánones que varían considerablemente:
- El espacio 1, concesionado a Marle Construcciones S.A, paga hoy $2.875.457 por 1.740,63 m2.
- El espacio 2, a Madero Eventos S.A, paga $1.553.285,90 por 1.987,94 m2.
- El espacio 3, concesionado a Drinkalot S.A, paga $3.165.148 por 877,81 m2.
- El espacio 4, a Los Hijos De S.R.L, tiene un canon de $5.646.417 por 1.403,34 m2.
- El espacio 5, concedido a El Pibe Dorrego S.A, paga $5.880.531 por 562,92 m2.
- El espacio 6, a Emprendimientos Ríos S.A, tiene un canon de $3.873.054 por 1.952,06 m2.
- El espacio 7, a Concasse del Pilar S.A, paga $5.375.727 por 1.057,80 m2.
- El espacio 8, a Blue Night S.R.L, tiene un canon de $4.000.609,56.
- El espacio 9, a Distrito Costanera S.R.L, paga $4.000.445,66 por 926,84 m2.
Actualmente, la nueva Costanera Norte cuenta con al menos trece locales activos, que abarcan gastronomía, coctelería y música, con tres inauguraciones recientes. Entre los más destacados se encuentran Gardiner, Moby Dick Pub & Grill, Maro y Sendero Costanera.
Críticas y controversias en torno a las concesiones
Pese a estos cambios, no todos ven la transformación de la Costanera como positiva. Jonatan Baldiviezo, del Observatorio del Derecho a la Ciudad, califica las privatizaciones en el sector como “una estafa urbana” que prioriza el beneficio privado sobre el uso común del espacio público. Critica que el mantenimiento del espacio público ha sido transferido a manos privadas, lo que transforma el acceso al río en un servicio condicionado al consumo.
Baldiviezo también señala que se ha dejado de lado la necesidad de áreas verdes y corredores biológicos, creando un “muro gastronómico” que contribuye a la contaminación. Esta crítica plantea un dilema sobre la sostenibilidad y el impacto social del proyecto en la ciudad.


















