Desde el 1° de enero de 2026, el salario mínimo, vital y móvil (SMVM) se incrementó a $341.000 para los trabajadores mensualizados con jornada legal completa. Para los empleados jornalizados, el valor de la hora fue fijado en $1.705. Esta medida fue dada a conocer por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, y forma parte del cronograma de aumentos mensuales dispuesto por el Gobierno, oficializado a través de la Resolución 9/2025.
A quiénes alcanza el salario mínimo
El salario mínimo es aplicable a trabajadores que no se encuentran bajo un convenio colectivo. Además, actúa como referencia fundamental en las negociaciones paritarias de distintos sectores, así como en el cálculo de prestaciones sociales administradas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
Entre los beneficios de Anses que se verán afectados por el aumento del SMVM se incluyen:
- Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación por Embarazo, que dependen de que el ingreso familiar no supere el salario mínimo.
- Becas Progresar, que requieren que los ingresos familiares sean inferiores a tres veces el SMVM.
- Plan Hogar, que subsidia la compra de garrafas.
- Fondo de desempleo, cuyo monto mínimo y máximo se ajusta según el SMVM.
Jubilados con 30 años de aportes efectivos
Según la legislación vigente, los jubilados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que hayan cumplido con 30 años de aportes efectivos tienen derecho a recibir al menos el 82% del SMVM. Sin embargo, dado que el haber mínimo actualmente se sitúa por encima de esa cifra, no se abonará un complemento adicional a estos jubilados.
Para enero de 2026, el 82% del nuevo salario mínimo, que es $341.000, equivale a $279.620. Dado que el haber mínimo es de $349.299,32, Anses no realizará un pago extra a los jubilados aportantes.
Nuevos topes del fondo de desempleo
El aumento del salario mínimo también impacta en los límites de la prestación por desempleo. Desde enero de 2026, los nuevos topes de esta prestación son:
- $170.500 (mínimo).
- $341.000 (máximo).
Anses otorga esta prestación a trabajadores en relación de dependencia que hayan sido despedidos sin causa justificada. La solicitud debe ser iniciada dentro de los 90 días hábiles posteriores a la desvinculación laboral.

















