La Armada de Chile intensifica la búsqueda de un adolescente argentino de 17 años que desapareció en aguas de la playa Cuatro Esquinas, desde el pasado lunes. La situación se tornó crítica tras el incidente ocurrido con sus primos, lo que generó un amplio despliegue de operaciones marítimas.
Detalles del Incidente en Playa Cuatro Esquinas
El menor, Alejandro Cabrera Iturriaga, oriundo de la provincia de San Juan, se encontraba con sus primos en la playa cuando decidieron ingresar al mar, a pesar de las advertencias sobre las fuertes corrientes y la señalización de bandera roja que indica la prohibición de bañarse casi todo el año.
Minutos después de entrar al agua, varios de los niños comenzaron a tener problemas para mantenerse a flote y necesitaron ser rescatados. Un albañil que estaba en la zona, junto con marinos, pudo ayudar a algunos, pero el paradero de Iturriaga seguía sin esclarecerse.
Operativos de Búsqueda Desplegados por Autoridades Marítimas
Desde el lunes, la Autoridad Marítima de Coquimbo lleva a cabo diversas acciones para localizar al joven. Esto incluye la participación de un helicóptero de la Aviación Naval y un operativo que extiende su alcance desde Playa Blanca hasta la caleta de Peñuelas.
Los esfuerzos incluyen también la colaboración de rescate por parte de ciudadanos en la zona, quienes se unieron para intentar encontrar a Iturriaga.
Testimonios de Rescatistas
El albañil Francisco Boldo relató su experiencia al rescatar a los menores. “Me saqué la ropa y me fui a salvarlos. Hago que uno se relaje y lo saco un poco a donde se pueda parar. Le dije ‘salí para afuera, voy por tus hermanos’”, recordó en una entrevista con el medio local Meganoticias.
El rescate inicial logró salvar a algunos de los primos, pero la angustia permanece por la situación de Alejandro, que, hasta el momento, continúa desaparecido.
Pronóstico de Continuidad en la Búsqueda
Se prevé que las operaciones de búsqueda prosigan en los próximos días, mientras las autoridades mantienen la esperanza de encontrar al adolescente. La situación también ha provocado una nueva reflexión sobre la seguridad en playas, especialmente en zonas con corrientes peligrosas.

















