En el marco de un nuevo aniversario del golpe militar de 1976, se recuerda con dolor y firmeza la historia de los trabajadores detenidos y desaparecidos en la ex-Jabón Federal, una fábrica emblemática de La Matanza. Durante la última dictadura, al menos seis operarios fueron víctimas del terrorismo de Estado: Juan Eduardo Estéves, Mirta Susana Trejier Fischquin Darroscini, Nora Cristina González, Oscar Roque “Tortuga” Antonini, Luis “El Gordo” Terranova y Miguel Ángel Baamonde. Otros, como Osvaldo Ferrari, sufrieron tortura pero lograron sobrevivir.
La represión y la lucha obrera
La dictadura, que comenzó en 1976, atacó principalmente a los sectores trabajadores y combativos. En la fábrica de productos de limpieza ubicada en La Tablada, los detenidos desaparecidos son recordados como parte de una tradición de lucha que se busca reconstruir. A lo largo de los años, distintos gobiernos han intentado silenciar la verdad sobre los responsables de aquellos crímenes de lesa humanidad.
Desde hace años, los operarios de ex-Jabón Federal han honrado la memoria de sus compañeros caídos, un esfuerzo que se enmarca en una historia de resistencia obrera que se remonta a los años previos a la dictadura.
El golpe militar de 1976 y sus efectos en el movimiento obrero
La represión estatal se desató en un contexto de creciente organización y movilización obrera. A partir de El Cordobazo en mayo de 1969, donde obreros y estudiantes desafiaron al régimen de Onganía, se inició un periodo de intensa lucha sindical que se extendió por el Gran Buenos Aires. Para 1974, las coordinadoras interfabriles comenzaron a gestarse, promoviendo la organización de los trabajadores.
En La Matanza, se destacaron comisiones internas antiburocráticas en fábricas clave. En la ex-Jabón Federal, con unos 1500 trabajadores, se formó la Coordinadora de La Matanza, en colaboración con otras fábricas de la región.
La crisis del gobierno de Isabel Perón impulsó la lucha de los trabajadores, quienes lograron forzar un paro general en junio de 1975, movilizándose en contra de las medidas económicas de ajuste, lo que culminó en la caída del ministro Celestino Rodrigo.
La estrategia represiva de la dictadura
Los trabajadores de la ex-Jabón Federal demostraron una activa disposición para enfrentar a los empleadores, poniendo en jaque sus intereses. Ante esta contienda, la dictadura se instauró a partir del 24 de marzo de 1976, apoyada por las Fuerzas Armadas y sectores políticos y eclesiásticos, con el objetivo de aniquilar a una generación de trabajadores y estudiantes.
Desde el inicio de la dictadura, los militares ingresaron a la fábrica en busca de material “subversivo”, procediendo a la detención de obreros comprometidos. La patronal, en complicidad con el régimen, facilitó la identificación de los trabajadores organizados. Mientras tanto, intentaron presentar una fachada de unidad familiar, entregando beneficios a los empleados y con sus familias.
Las consecuencias de la dictadura y su legado
La dictadura no solo buscó eliminar luchadores, sino también garantizar la subyugación del país a los intereses del imperialismo norteamericano. Tras su caída en 1982, la deuda externa se multiplicó y se desató una hiperinflación que afectó gravemente a los trabajadores. La década de los 90 trajo consigo el cierre de fábricas y la privatización de empresas estatales.
En 1996, los trabajadores de Jabón Federal lucharon contra la venta de la firma, que finalmente fue adquirida por capitales europeos en 1997, dejando a solo 70 operarios en la planta. No solo perdieron derechos laborales, sino que el proceso de organización quedó severamente golpeado.
Un llamado a la resistencia y la memoria
Hoy, bajo la consigna de levantar las banderas de los 30.000 desaparecidos, los trabajadores de ex-Jabón Federal sostienen que la mejor manera de honrar la memoria de sus compañeros es movilizarse este 24 de marzo en reclamo de justicia y castigo para los responsables de las violaciones de derechos humanos.


















