En un rincón cercano a Plaza Rocha en La Plata, un joven ritual se celebra cada semana. Franco y Lucy, dos amantes de la música, han convertido el simple acto de escuchar vinilos en una experiencia que trasciende el tiempo y el ritmo acelerado de la vida cotidiana. Este ritual, que se inició hace un año, ha evolucionado en una forma de conectar más allá de las palabras y de la velocidad del entorno.
Encuentro en el Vinilo
Franco y Lucy se conocieron en una disquería de calle 54, un lugar donde los amantes de la música se dan cita para discutir sobre bandas icónicas como Los Redonditos de Ricota. Desde ese primer comentário sobre el álbum Oktubre, nació una amistad musical que se manifiesta cada viernes, con uno de ellos llevando un vinilo bajo el brazo al hogar del otro. “Es como ir a misa, pero con mejor sonido”, comenta Franco, quien cursa Artes Visuales en la UNLP.
La Colección y el Ritual
Lucy, aunque menos habladora, también es una apasionada de la música. Trabaja en una librería del centro y posee una colección modesta pero significativa que incluye rock nacional, jazz y rarezas compradas en ferias de City Bell. “No hace falta tener mil discos. Con que cada uno signifique algo, ya alcanza”, expresa mientras cuida un vinilo de Pescado Rabioso.
La dinámica de su encuentro es simple: eligen un disco, uno prepara el mate y ambos se acomodan en el suelo cerca de los parlantes. “El vinilo tiene eso de obligarte a escuchar en serio. No podés adelantar ni poner de fondo”, explica Franco, reflejando la esencia de su ritual.
Conversaciones y Conexión
Mientras suena "Como el viento voy a ver", las conversaciones fluyen entre temas como la carrera, la crisis y las novedades musicales. La atmósfera es cómoda y permite disfrutar de silencios que no resultan incómodos. “Es medio nostálgico, sí. Pero no es una pose. Se siente distinto”, comenta Franco, aludiendo a la conexión especial que generan estos momentos.
Aunque no tienen un club o un nombre formal para su encuentro, el ritual se ha solidificado como un espacio para detener el mundo, donde la música se comparte sin apuro.
Celebración del Vinilo
Para los aficionados al formato, cada 12 de agosto se celebra el Día Internacional del Vinilo, una ocasión que invita a los melómanos a reunirse, intercambiar discos y disfrutar de sus preferidos. En una ciudad donde el ajetreo es constante, Franco y Lucy encuentran en el sonido de la aguja un refugio que fortalece su amistad.

















