La situación de los carpinchos en Nordelta ha generado un significativo debate entre los vecinos y las autoridades, tras su reaparición en la zona que tradicionalmente ocupaban, previamente afectada por el desarrollo inmobiliario. La Asociación Vecinal de Nordelta ha iniciado una cruzada en defensa de estos animales, resaltando la necesidad de respetar la naturaleza y su hábitat.
Fundamentos Legales y Derechos de los Animales
Nora, abogada y vecina del lugar, destacó en el programa El Diario de C5N las leyes que protegen la flora y fauna. Citó la Ley 22421, que protege a la flora y fauna, y la Ley 14346 de Maltrato Animal, indicando que estas normativas evidencian cómo se están vulnerando los derechos de los carpinchos. Según afirma, es fundamental entender que "estas leyes nos dan marco para entender cómo se están vulnerando los derechos del animal".
Una Vida en Convivencia
Nora también subrayó la necesidad de coexistir con la fauna autóctona en el humedal del Río Luján. Propuso que los nuevos habitantes de la zona comprendan que deben convivir con los carpinchos, sugiriendo que “en vez de plantar una planta en el parque, dejen que crezca el pasto” para asegurar su alimentación y respetar así su hábitat.
Críticas a las Estrategias de Manejo
Silvia Soto, ambientalista, criticó la estrategia implementada desde 2024 que consiste en la esterilización de carpinchos, argumentando que “la solución no corresponde”; el verdadero problema radica en el mantenimiento y conservación de su territorio. Esto ha generado una polarización entre distintos sectores conservacionistas que cuestionan la existencia de una “superpoblación” en la región.
Crecimiento y Plan de Trabajo Aprobado
Marcelo, integrante de la asociación de vecinos y colaborador con la Dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires, alertó sobre el rápido crecimiento de la población de carpinchos, que aumenta a más del 100% anual, lo que podría complicar la convivencia en la localidad. Ante esta situación, se ha aprobado un plan de trabajo que incluye una campaña de concientización, señalización adecuada y un plan de vacunación con productos que buscan controlar la reproducción de los carpinchos.
Como parte de este plan, se evalúa la posibilidad de implementar un proceso de esterilización como la vasectomía, usado en Brasil para controlar la superpoblación. Sin embargo, los ambientalistas cuestionan esta situación, argumentando que en un terreno de 1100 hectáreas habitan alrededor de 600 ejemplares, lo que no justificaría el término de "superpoblación".