Tensiones en Neuquén: ATEN rechaza oferta y amenaza con paro al inicio del ciclo lectivo 2026

El gobierno de Rolando Figueroa se encuentra en negociaciones sobre paritarias con los gremios estatales de Neuquén, con la mira puesta en evitar conflictos durante la primera mitad de 2026. Recientemente, se presentó una propuesta salarial que fue aceptada por los sindicatos ATE, UPCN y Viales, mientras que el gremio docente ATEN la rechazó unánimemente, amenazando con iniciar el ciclo lectivo 2026 con un paro.

La nueva fecha clave para la negociación es el 11 de diciembre. Si la oferta del gobierno no satisface a los maestros neuquinos, se prevé un paro al comienzo del próximo año escolar. ATEN ha afirmado que la decisión fue tomada por sus afiliados de manera “irrevocable”, a pesar de que algunas interpretaciones habían sugerido que el aumento de las tensiones era “únicamente discursivo”.

“Será responsabilidad del Gobierno si ellos quieren poner en duda el inicio del ciclo lectivo 2026”, declaró Marcelo Guagliardo en una conversación con Letra P. El secretario general de ATEN se despedirá este mes en medio de una relación que ha ido endureciéndose con Figueroa, que en un principio era más cordial.

Los números sobre la mesa en Neuquén

La propuesta salarial incluye un aumento basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se implementará en dos etapas: una en febrero y otra en julio, resultando en un incremento semestralizado. Además, se ofrece un bono no remunerativo de $350.000. Sin embargo, estas mejoras no coinciden necesariamente con las pautas salariales del Gobierno Nacional, que proyecta una inflación del 10%. Acatar las demandas de los sindicatos podría acarrear un costo político mayor para Figueroa.

El gremio busca que el aumento se defina anualmente, alegando que esto proporcionaría estabilidad al ciclo lectivo, en contraposición a los otros tres gremios que aceptaron bajo el argumento de que “se recuperó el IPC”. Desde el gobierno provincial contraargumentan que en ninguna parte del país se están ofreciendo aumentos anualizados basados en el IPC.

Un factor que podría complicar la previsibilidad financiera de la provincia es la baja proyectada en el precio del barril de petróleo para 2026, ya contemplada en el Presupuesto provincial, afectando las regalías que representan aproximadamente el 50% de los ingresos neuquinos. A pesar de esto, Guagliardo sostiene que el gobierno podría “tranquilamente asegurar el año”, sugiriendo que “la caída podría no ocurrir” gracias a un aumento en la producción y el transporte.

El peso de la interna

La asamblea del martes fue crucial para intensificar la discusión salarial bajo la conducción de Guagliardo. En dicha asamblea, la propuesta del sector Multicolor, liderada por la referente de la Izquierda Socialista Angélica Lagunas, obtuvo una amplia mayoría sobre la del TEP, que dirige a nivel provincial. Ambas propuestas buscaban rechazar la oferta del Gobierno, pero la del sector combativo planteaba hacerlo con la intención de iniciar un paro.

Siguiendo la decisión de los docentes y para no perder terreno en un contexto interno volátil, la dirección de Guagliardo abandonó su postura conciliadora y lanzó la advertencia al gobierno de Figueroa sobre un eventual no inicio de clases en 2026 si no se responde adecuadamente a las demandas docentes.

La representación sindical en los ciclos de ajuste

Desde el TEP afirman que en momentos de ajuste, la oposición combativa tiende a fortalecerse. En tales contextos, las mociones promovidas por la dirección provincial a menudo pierden terrenos, dependiendo de si un conflicto se apacigua o recrudece. La dirección de Guagliardo ha tenso históricamente su relación con gestiones provinciales que no ceden ante las crisis, reflejando una disconformidad que invita a los docentes a apoyar propuestas más radicales de la oposición gremial.

Un episodio similar ocurrió al comienzo del ciclo lectivo 2018 bajo la presidencia de Mauricio Macri. En ese contexto, los docentes en Neuquén exigían un acuerdo anualizado, lo que llevó a un paro que se extendió por 42 días. Al final, el Gobierno tuvo que ceder ante las demandas de los maestros, lo que Guagliardo recuerda como un precedente actual relevante.

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