La política bonaerense atraviesa horas de máxima tensión en torno al debate por el Presupuesto 2026, la Ley Fiscal Impositiva y la autorización de endeudamiento que solicita Axel Kicillof. El oficialismo apura las negociaciones antes del recambio legislativo, consciente de que la próxima composición de la Cámara será menos favorable para el gobernador y complicará aún más la aprobación del paquete fiscal.
Uno de los núcleos del conflicto es el reparto de fondos para los municipios. Lo que estaba prácticamente cerrado con la Gobernación volvió a abrirse cuando el Ejecutivo provincial admitió que no podrá cumplir con los 180 mil millones prometidos y que sólo garantizaría unos 30 mil millones.
Esa marcha atrás encendió el enojo del kicillofismo, que advirtió que no bajará a sesionar si no se respetan los tres puntos que considera innegociables: mantener sin cambios el capítulo de endeudamiento, avanzar en la modificación del Banco Provincia (para lo cual se requiere una ley) y destrabar los pliegos de candidatos al Senado, trámite que amenaza con volverse engorroso.
Los emisarios de Axel Kicillof para negociar
Con las conversaciones trabadas, Kicillof decidió enviar a dos de sus dirigentes de mayor confianza. El ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares (ambos legisladores electos) llegaron a la Legislatura para intentar recomponer los acuerdos. Mientras tanto, en la oficina del presidente de la Cámara de Diputados, Alexis Guerrera, se sucedían reuniones contrarreloj en medio de un clima político cargado de incertidumbre.
En la Cámara baja, la reunión de Labor Parlamentaria comenzó antes del inicio formal de la sesión, prevista inicialmente para las 14 pero prorrogada por las frenéticas negociaciones. En Diputados anticipan que la deliberación podría extenderse hasta la noche, con un esquema en espejo con el Senado.
La expectativa es que a partir de las 20 se aprueben el Presupuesto y la Ley Fiscal Impositiva tanto en Diputados como en Senadores, donde la sesión arrancaría alrededor de las 21. El capítulo de endeudamiento, sin embargo, no se tratará este miércoles: se pidió un cuarto intermedio hasta el viernes a las 10, aunque la negociación podría seguir empantanada para entonces, motivo por el cual se incluyó la posibilidad de autoconvocar a sesiones extraordinarias.
Si bien en un principio el Ejecutivo insistía en tratar y aprobar las tres normas en un mismo paquete, finalmente aceptó postergar la discusión del financiamiento. Pero desde el entorno del gobernador advierten que, si el viernes no se alcanza la autorización de endeudamiento, que requiere dos tercios en ambas cámaras, “no habrá plata para nadie”.
En paralelo, fuentes del oficialismo aseguran que está prácticamente cerrado el acuerdo por los pliegos del directorio del Banco Provincia. Como parte de la negociación con la oposición, se propuso ampliar el directorio de ocho a doce miembros, un gesto destinado a destrabar la aprobación del Presupuesto y la Ley Fiscal Impositiva y garantizar gobernabilidad en un escenario cada vez más áspero.
















