Un emblemático inmueble porteño, conocido como el chalet Díaz, ha sido puesto nuevamente a la venta por un precio de USD 8 millones. Este chalet, que hace parte de un edificio más grande, se ubica en Sarmiento al 1100, en la manzana a la vuelta del Obelisco.
Detalles arquitectónicos del chalet y su historia
El chalet, construido en 1927, es un destacado ejemplo de la arquitectura porteña, con un estilo normando que refleja la influencia de la clásica arquitectura marplatense. La construcción abarca más de 10.300 metros cuadrados, de los cuales aproximadamente 7.500 m² son actualmente superficies rentables, incluyendo nueve pisos de oficinas, un subsuelo, una planta baja con local comercial y cocheras.
Durante gran parte del siglo XX, el edificio albergó la mueblería más grande de Sudamérica, Muebles Díaz, que contaba con espacios diferenciados en sus 800 metros cuadrados por piso. Además, en su terraza funcionaba la “radio Muebles Díaz”, precursora en marketing comunicacional, que luego se convertiría en lo que hoy es Radio Rivadavia.
La propiedad fue declarada Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, lo que implica que cualquier proyecto futuro deberá alinearse con su estatus histórico, restringiendo modificaciones estructurales sin autorización del área de Cultura.
La historia de Rafael Díaz
Rafael Díaz, inmigrante español, fue el fundante de Muebles Díaz. A los 14 años llegó a Buenos Aires junto a su madre y comenzó su trayectoria laboral en un negocio de telas en Once. Tras diversos desafíos laborales, pudo construir su primer chalet en Banfield, lo que eventualmente le permitió sostener el edificio que hoy es conocido como chalet Díaz.
Díaz no solo logró éxito en el rubro de muebles, también fue propietario del Teatro Buenos Aires y estuvo vinculado a varias inversiones en el país, incluyendo terrenos y un equipo de fútbol, el Club Atlético Muebles Díaz.
El chalet ha mantenido gran parte de sus elementos originales, como pisos de pinotea, aberturas, ventanales y luminarias de época, que se suman a su valor patrimonial. Desde su construcción, este espacio ha conservado un aire de misterio, al ser utilizado mayormente para reuniones familiares.
Rafael falleció en 1968 a consecuencia de una hemiplejía, y su mueblería continuó operando hasta 1985 cuando cerró sus puertas.
Con información de NA
