El Gobierno nacional anunció que procederá al retiro progresivo de los refuerzos policiales enviados a Santa Fe tras el conflicto que derivó en protestas por parte de las fuerzas de seguridad. El gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro, comunicó un aumento salarial que permitió descongelar la situación y cesar las movilizaciones.
Despliegue de fuerzas federales en Rosari
A pesar de la medida, el Ejecutivo nacional permanece en estado de alerta ante la situación de las fuerzas federales. El operativo inicial incluyó efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA), la Prefectura Naval Argentina (PNA) y la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), quienes cubrieron 16 zonas en Rosario y el Gran Rosario. Este despliegue se realizó en un contexto donde, habitualmente, su acción se concentra en ocho sectores considerados críticos por los elevados índices delictivos.
Los refuerzos provinieron de unidades de reserva que ya se encontraban en Rosario. Desde Balcarce 50 se reconoce que los efectivos trabajaron bajo intensa presión y que recibirán dos días de descanso, así como el pago por horas extra después de normalizarse la situación. “Todas las unidades estuvieron en la calle”, enfatizan representantes oficiales.
Relaciones tensas entre el Gobierno y las fuerzas de seguridad
El conflicto provocó además alertas internas en el oficialismo. En la mesa chica del Presidente se admite que la relación con las fuerzas de seguridad no es ideal y que la situación salarial es “delicada”. En varios despachos oficiales comenzaron a hablar sobre un posible aumento en el mediano plazo, similar al que se evalúa para las Fuerzas Armadas.
En Balcarce 50 se asegura que hay planes de recomposición salarial, aunque dependerá del visto bueno del Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo. “Lo tenemos que hacer, pero necesitamos que nos aprueben los fondos”, insisten desde el Ejecutivo. Recientemente, un suboficial de la PFA se encadenó a las rejas de la Casa Rosada para expresar sus reclamos salariales.
Retiro progresivo de refuerzos
La intención del Gobierno de comenzar a retirar los refuerzos en Santa Fe de manera progresiva se apoya en el compromiso provincial de mejorar salarios y revertir las sanciones administrativas previas, con el fin de optimizar los niveles de operatividad.
Desde Balcarce 50 advierten que varios mandatarios provinciales ya se comunicaron con interlocutores nacionales, preocupados por un posible “efecto contagio” en otras jurisdicciones. Las recientes protestas policiales en distintas provincias aún están frescas en la memoria y se analizan con atención por parte del entorno presidencial. “No puede escalar”, reiteran desde el Gobierno.
