ALLEN (Río Negro). Cuatro integrantes de una familia de Catriel, entre ellos dos menores de edad, murieron este viernes en un violento choque ocurrido en el kilómetro 1203 de la Ruta Nacional 22, cerca de Allen. El hecho generó fuerte conmoción al confirmarse que el conductor acusado de provocar el impacto, Axel Araneda, dio positivo en el test de alcoholemia y se encontraba en libertad condicional por una condena previa.
Un accidente devastador
La familia viajaba en un Ford EcoSport rumbo a la costa atlántica para aprovechar el fin de semana largo. Durante el trayecto, el conductor decidió detenerse al notar que un bulto del portaequipaje se había caído o estaba por caer.
Apenas abrió la puerta y colocó un pie fuera del vehículo, una camioneta Volkswagen Amarok que circulaba detrás los embistió a gran velocidad, sin señales de frenado.
La violencia del impacto hizo que el Ford EcoSport fuera arrastrado varios metros y se incendiara por completo en cuestión de segundos. Cuando llegaron los bomberos y la policía, ya no fue posible rescatar a los ocupantes.
Las víctimas y el único sobreviviente
Dentro del vehículo incendiado fallecieron cuatro personas de Catriel: una mujer mayor (la abuela), una mujer que sería su hija adoptiva y dos niños, nietos de la víctima mayor.
El único sobreviviente es el hombre que conducía el EcoSport, quien logró bajarse instantes antes del choque. Fue trasladado al hospital de Allen.
El conductor imputado estaba en libertad condicional
El conductor de la Amarok, Axel Araneda, fue detenido en el lugar. El test de alcoholemia arrojó 0,46 g/l, superando el límite permitido.
Además, se confirmó que Araneda estaba en libertad condicional por una condena anterior. Se sospecha que regresaba de una salida nocturna, según publicaciones realizadas en sus redes sociales horas antes del siniestro.
El hombre quedó a disposición de la fiscalía, que ordenó nuevas pericias para avanzar en la investigación por cuádruple homicidio.
