Este jueves, a partir de las 11, se reanuda la negociación salarial entre el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro y la Unión Trabajadores de la Educación de Río Negro (Unter). La reunión se llevará a cabo en la sede de la Secretaría de Trabajo, ubicada en Rivadavia 55. La falta de acuerdo en las discusiones anteriores podría desencadenar medidas de fuerza la próxima semana.
Encuentro clave para la educación rionegrina
En el último encuentro celebrado, el gobierno provincial ofreció un incremento del 5,29% en los salarios brutos a partir de marzo. Este aumento se aplicará a todos los conceptos que componen los haberes docentes.
Además, se sumó a la propuesta una oferta de actualización automática bimestral, que se ajustará según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Viedma y Nación. Esto permitirá que los docentes vean reflejado el ajuste en sus salarios en abril, tomando en cuenta los IPC de febrero y marzo de 2026.
La propuesta gubernamental también incluye una suma fija no remunerativa de 250.000 pesos para cada agente, la cual se pagará en dos cuotas mediante complementaria, como compensación económica por los meses previos de 2025. Además, se plantea un aumento del 20% al 40% del concepto de ubicación para las escuelas situadas en la Zona Andina y Andina Sur.
Otro aspecto destacado en la oferta es el incremento del tope de movilidad, que para los docentes se establece en 1800 kilómetros mensuales y en 2500 kilómetros para supervisores y equipos directivos. Este aumento también sería efectivo a partir de marzo.
Desde el gobierno aseguraron que la oferta está alineada con la política salarial que caracteriza al Poder Ejecutivo, el cual reafirma su compromiso con la mejora educativa en la provincia.
Por su parte, la gremial que lidera Laura Ortiz López realizó recientemente un congreso en Bariloche donde se definieron las estrategias a seguir. En este contexto, reclamarán la inclusión del IPC con actualización automática mensual para todos los cargos, buscando que el cargo testigo alcance los 1.400.000 pesos.
La demanda se centra en la necesidad de una recomposición real de los salarios, que excluya sumas en negro y sea totalmente remunerativa y bonificable. Además, se exige la actualización del valor de la nafta sin topes, así como la devolución de los días descontados por paros anteriores. En caso de que no se logre un acuerdo satisfactorio, el gremio anticipó que podría convocar a un paro para el jueves y viernes de la próxima semana (16 y 17 de abril).

















