En medio de la tensión que se vive en Santa Fe, agentes de la Policía provincial continúan con una protesta que se prolonga desde hace tres días, exigiendo mejoras salariales y condiciones laborales. El gobierno de Maximiliano Pullaro aseguró que no se despedirán más agentes, aunque esta promesa no ha logrado detener la medida de fuerza.
Reuniones nocturnas sin acuerdo
Durante la madrugada de este miércoles, los ministros Pablo Cococcioni, de Justicia y Seguridad, y Pablo Olivares, de Economía, mantuvieron un encuentro con el abogado Gabriel Sarla, representante de los oficiales, que se extendió más allá de la 1 de la mañana. Las autoridades presentaron una serie de propuestas que, sin embargo, no lograron calmar los ánimos de los manifestantes.
En conferencia de prensa, Cococcioni afirmó que los oficiales que habían sido pasados a disponibilidad serían reincorporados y solicitó el regreso de los trabajadores a las calles. Por su parte, el jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, declaró que no se tomarán más medidas disciplinarias contra sus colegas.
“El personal de seguridad hizo un esfuerzo sobrehumano en los últimos dos años. Entendemos el fondo de los reclamos. Apuntamos a mejorar el poder adquisitivo”, sostuvo Cococcioni, sin descalificar las exigencias de los agentes.
Protestas que se extienden más allá de Rosario
Este miércoles, los policías de Santa Fe ingresaron en su tercera jornada de protestas, que comenzaron tras el suicidio de un efectivo frente a la Jefatura de Policía de Rosario. Las manifestaciones escalaron luego de que el Gobierno provincial anunciara mejoras laborales que solo afectarían a un sector de la fuerza.
El lunes por la noche, un grupo de efectivos de la Policía local y del Servicio Penitenciario, junto a sus familias, manifestó en frente de la Casa de Gobierno provincial, con una segunda concentración posterior en la Jefatura de Policía de Rosario.
Pese a las promesas oficiales, pocos minutos antes de las 10 de la mañana, la protesta se mantenía activa. De hecho, en otras localidades como Rafaela también se registraron manifestaciones, lo que evidencia la extensión del conflicto.
Clima de tensión y desencuentros
El Ejecutivo provincial, en respuesta a las protestas, decidió pasar a disponibilidad a al menos veinte policías. Cococcioni informó que se solicitaría al Ministerio Público de la Acusación que investigue posibles ilícitos por parte de los manifestantes.
Durante la mañana del martes, los reclamos se intensificaron con un “sirenazo” y la negativa a salir a patrullar, generando un clima de fuerte tensión en la Jefatura de la Unidad Regional II y poniendo a prueba el diálogo entre los oficiales y el Gobierno.
Una reunión prevista para las 15 horas entre las autoridades provinciales y Sarla fue reprogramada para las 18.30, lo que provocó malestar entre los efectivos. A las 17, el abogado se presentó ante los manifestantes para informar que no había habido progreso en las negociaciones debido a la falta de contacto directo con el ministro. Aseguró que la protesta continuaría.
Este martes por la noche, Sarla anunció en diálogo con un medio de comunicación que había una nueva reunión planeada con Cococcioni para alrededor de las 23.30, pero reiteró que la protesta se mantendría hasta que se llegue a un acuerdo.
