El juicio por el asesinato de Kim Gómez, la niña que perdió la vida en febrero de 2025 en La Plata, se extenderá hasta el próximo 16 de marzo. En esta fecha se dará a conocer el veredicto contra el imputado, un joven de 18 años que era menor de edad al momento del crimen. El proceso se lleva a cabo en el Tribunal N°1 de Responsabilidad Juvenil.
El pedido de penas de la parte damnificada y la defensa
La parte damnificada ha solicitado una pena de 23 años y 4 meses de prisión. Por su parte, la defensa ha optado por dejar de lado la teoría del homicidio culposo, pidiendo en cambio una condena de 7 años. Esta discusión comenzará a resolverse el próximo 4 de marzo con un adelanto del veredicto final.
El contexto del crimen y las declaraciones
Con la etapa de alegatos finalizada el 27 de febrero, se espera que el fallo se dé a conocer en la segunda mitad de marzo, tras la consideración de las pruebas presentadas ante los jueces, entre ellos Marcelo Giorgis. La querella ha pedido la aplicación de un concurso real de delitos, que incluye acusaciones de “homicidio en ocasión de robo” y “robo en poblado y en banda”.
Durante el juicio, Florencia Barraza, madre de la niña, relató los momentos previos al crimen, ocurrido el 25 de febrero de 2025. En el barrio Altos de San Lorenzo, Kim y su madre fueron asaltadas por delincuentes que intentaron robarles su vehículo, un Fiat Palio rojo, en la intersección de la avenida 72 y la calle 25.
En su relato, Barraza recordó cómo los atacantes la obligaron a bajar del coche, la tiraron al suelo y huyeron rápidamente. Kim, que viajaba en el asiento trasero con el cinturón de seguridad puesto, intentó descender, pero quedó atrapada y fue arrastrada durante 15 cuadras luego de que los delincuentes la abandonaran en el camino.
La fuga de los criminales finalizó cuando chocaron contra un poste de luz, lo que provocó que el coche cayera en una zanja. Antes de que llegaran las autoridades, los delincuentes escaparon hacia un descampado.
Reacciones de los padres de Kim Gómez
Tras la audiencia, Marcos Gómez, padre de la niña, calificó de “duro” el desarrollo del juicio, comentando que “es muy difícil presenciar todo eso”. Manifestó que tiene la sensación de que “está todo muy claro” gracias a las pruebas presentadas y expresó su tristeza al conmemorar el primer aniversario del crimen, describiéndolo como “muy duro”.
Además, se encuentra acusado en el caso un chico de 14 años, quien, al ser considerado no punible, está alojado en un instituto de máxima seguridad bajo tratamiento interdisciplinario por un plazo de dos años.
