En un contexto de creciente tensión, el comienzo del ciclo lectivo 2026 se verá interrumpido por un paro nacional de docentes convocado por la Ctera, afectando a 15 provincias argentinas. De esta manera, aproximadamente siete millones de niños, niñas y adolescentes que deberían regresar a clases deberán esperar a que los trabajadores de la educación definan su adhesión a la medida de protesta.
El primer paro docente en seis años en Buenos Aires
Este año, y por primera vez en seis años, la Provincia de Buenos Aires también se suma al conflicto, donde asisten 5,2 millones de estudiantes. Los gremios que representan a los educadores, incluyendo el Suteba, decidieron llevar a cabo esta medida de fuerza exigiendo mejores salarios tras no llegar a un acuerdo en las paritarias con el Gobierno provincial.
Después de intensas negociaciones que se extendieron hasta la primera quincena de febrero, el Frente de Unidad Gremial (FUGD) determinó que la propuesta oficial era insatisfactoria, optando por medidas de acción directa. La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) lideró el llamado a paro, seguido por Suteba, dirigido por Roberto Baradel, quien propuso también reclamos al Gobierno nacional, como una convocatoria a la paritaria nacional y refuerzos en el presupuesto educativo.
El viernes pasado, el Gobierno provincial convocó a una nueva reunión paritaria para el miércoles 4 de marzo con los gremios docentes y estatales, en medio de un clima de tensión tras el rechazo a una oferta de aumento salarial del 3%, que incluía un 1,5% retroactivo a diciembre, calificada por los sindicatos como insuficiente frente a la inflación.
Un contexto complicado para el gobernador Kicillof
Para el gobernador Axel Kicillof, esta será una situación complicada, dado que desde que asumió en 2019 no había enfrentado problemas para el inicio de clases. Con más de 360 mil docentes en 18.000 establecimientos, la situación actual genera preocupación. La Provincia destina el 27% de su presupuesto anual, estimado en 43 billones de pesos, al sistema educativo.
Desde la Gobernación, se indicó que están trabajando para evitar que el ciclo lectivo se vea afectado y se espera que el martes las clases comiencen con normalidad. La oferta del Gobierno establecía un salario de entrada para un docente en $762.200, llegando a $1.524.300 para aquellos que alcanzan jornada completa.
La nueva directora General de Escuelas, Flavia Terugi, quien asumió en diciembre, se enfrenta a su primer desafío, mientras que la actividad previa a las clases, como acompañamiento a alumnos en exámenes, se desarrolló sin inconvenientes.
Conflicto salarial que se extiende a otros sectores
No solo los docentes se encuentran en conflicto. Los estatales nucleados en ATE anunciaron un paro para el lunes en rechazo a diversas políticas del Gobierno nacional. Este sindicato, al igual que Suteba, se enfoca en el pedido de aumento salarial y la restitución del Fondo de Incentivo Docente, considerando urgente la pérdida de poder adquisitivo.
El lunes se prevé una concentración en el Cabildo y una marcha al Congreso organizada por los maestros, quienes reclamarán mejoras salariales y una mayor inversión en educación. Además de Buenos Aires, las provincias afectadas por la falta de inicio de clases incluyen Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe y Tucumán.


















