Las negociaciones paritarias entre la Provincia y los gremios docentes y estatales alcanzan un momento crítico. Tras el rechazo generalizado a la última propuesta oficial, se acordó un cuarto intermedio y las partes se reunirán en los próximos días con el objetivo de destrabar un conflicto que comienza a intensificarse.
El factor tiempo condiciona el avance del diálogo. La liquidación de los salarios comienza cerca del día 15, lo que restringe el margen para que un eventual acuerdo impacte en los haberes de febrero. En paralelo, el Ejecutivo busca asegurar el inicio del ciclo lectivo el 2 de marzo sin medidas de fuerza.
El último ofrecimiento, sin embargo, no logró aproximar las posiciones de las partes. Los sindicatos señalaron que la oferta del 2% presentada se encuentra por debajo de la inflación prevista y advirtieron que el aumento absorbe parte de un retroactivo acordado en enero, lo que resultaría en una mejora real en el salario de bolsillo de apenas 0,5%.
La presión sindical crece en medio de las paritarias
Los educadores del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) solicitaron retomar la mesa de paritarias para discutir un aumento “genuino” y reclamaron mecanismos que permitan recuperar los puntos perdidos frente al incremento de precios acumulados hasta ahora, buscando así una verdadera recomposición del poder adquisitivo.
Los trabajadores estatales, por su parte, exigieron a través de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) una mejora urgente en el porcentaje ofrecido. Además, el gremio solicitó la apertura de mesas técnicas pendientes y planteó demandas vinculadas a recategorizaciones, pases a planta permanente, finalización de la precarización laboral y actualización de becas de capacitación.
Asimismo, la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) y la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA) también rechazaron la propuesta salarial. Ambas organizaciones consideraron “insuficiente” el ofrecimiento y sumaron pedidos sectoriales que, según expresaron, deben integrarse a la negociación para avanzar hacia un acuerdo que permita solucionar el conflicto con la Provincia.
Mientras se espera una nueva convocatoria oficial, el escenario sigue abierto. Los gremios anticiparon que, sin una mejora sustancial, el conflicto continuará la próxima semana. La inflación, la pérdida del salario real, el inicio de clases y la liquidación de haberes constituyen ahora la presión sobre la mesa negociadora.
