La Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) decidió rechazar la última propuesta salarial del Gobierno de San Juan, manifestando así su alineación con la postura de la Unión Docentes Argentinos (UDA). Esta medida complica el escenario de la negociación paritaria docente. La resolución fue adoptada por mandato mayoritario, centrándose en el cuestionamiento de un bono de $100.000, considerado no remunerativo y no bonificable.
La oferta presentada por el Ejecutivo provincial propone un incremento escalonado del salario básico, con aumentos del 5% en marzo, 2% en mayo y 3% en junio. Además, incluye una suma fija de $100.000 no remunerativa para la mayoría de los docentes y de $50.000 para quienes se desempeñan en jornada extendida. También se menciona un bono extraordinario de $120.000 por única vez en abril y un aumento del 5% en el adicional por radio para zonas alejadas, acompañado de una cláusula de revisión en junio ligada a la situación económica provincial.
Rechazo al esquema salarial
El rechazo de AMET se fundamenta principalmente en el carácter no remunerativo de las sumas ofrecidas, lo que significa que no se suman al salario básico y no afectan a adicionales, aguinaldo o jubilación. Este aspecto resulta crucial, ya que impacta en la estructura salarial docente a mediano y largo plazo.
El gremio exige que cualquier mejora salarial cuente con carácter remunerativo y bonificable, para que incida en todos los componentes del sistema y respete la escala del nomenclador docente.
La postura previa de UDA
El rechazo de AMET se suma al de UDA, que también había declinado la oferta oficial tras un análisis interno. Las críticas se centraron en el carácter de las sumas y la falta de impacto en la jerarquización de la carrera docente.
Asimismo, UDA destacó que la cláusula de revisión no debería depender de la recaudación provincial, sino que debería estar vinculada directamente a la evolución de la inflación a lo largo del año. También se enfatizó la necesidad de que la propuesta abarque a todos los cargos y horas cátedra, evitando desigualdades en el sistema educativo.
UDAP aceptó y condiciona el escenario
En contraste, la Unión Docentes Agremiados Provinciales (UDAP) aprobó la propuesta del Gobierno tras una votación en su plenario de delegados, lo que agrega un factor decisivo a las negociaciones.
El apoyo de UDAP es significativo en la mesa paritaria, ya que su representación podría facilitar la aprobación del acuerdo. No obstante, la falta de consenso con los otros sindicatos mantiene el conflicto abierto.
Una paritaria en revisión
El rechazo de dos de los tres gremios docentes deja la negociación en una situación de indefinición. A pesar del respaldo de UDAP, el contexto obliga a repensar la viabilidad del acuerdo en los términos actuales.
La combinación de posturas contrapuestas sugiere la posibilidad de reformular la propuesta o de abrir nuevas instancias de diálogo entre el Gobierno y los sindicatos. En este marco, la paritaria docente permanece abierta, y su resolución dependerá de la capacidad de ambas partes para alcanzar acuerdos en los próximos encuentros.
