La Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que agrupa a los choferes de colectivos de corta y media distancia, se encuentra en estado de alerta tras el fracaso de una nueva instancia de negociación salarial. La organización advirtió que podría implementar medidas de fuerza que impacten en el servicio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) si no recibe respuestas concretas.
La última audiencia paritaria, desarrollada en la Secretaría de Trabajo, concluyó sin acuerdo sobre la revisión salarial del año 2026. El encuentro, que reunió a representantes sindicales y de las cámaras empresarias del sector, fue presidido por el titular de la cartera laboral, Julio Cordero. Durante la reunión, la UTA reiteró su rechazo a la propuesta empresarial, que consistió en un incremento del 1% mensual, una oferta considerada insuficiente en medio del actual contexto inflacionario y del deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.
El sindicato, liderado por Roberto Fernández, afirmó que los salarios actuales de los choferes no cubren las necesidades básicas y que la oferta presentada no refleja una recomposición real de los ingresos. En este sentido, recordaron que en negociaciones anteriores, la propuesta empresarial había sido criticada por no considerar la difícil situación económica de los trabajadores del sector.
Desde el lado empresarial, se argumentó que las mejoras salariales dependen de la situación financiera del sistema de transporte. Señalaron que el 40% de las empresas que operan en el AMBA enfrenta una situación económica crítica, y muchas de ellas están al borde de su capacidad operativa debido a las demoras en el pago de subsidios estatales y a la necesidad de actualizar su estructura de costos.
Medidas de fuerza en el horizonte
En ausencia de avances, la Secretaría de Trabajo decidió establecer un cuarto intermedio hasta el martes 27 de enero, cuando las partes se volverán a reunir de manera virtual a partir de las 15 horas. La UTA reafirmó su continuidad en estado de alerta y movilización, y advirtió que, si en la próxima reunión no hay una propuesta concreta, se considerarán medidas de fuerza que podrían incluir un paro total de colectivos en el AMBA.
Este conflicto salarial se da en un contexto de subas tarifarias. Desde marzo de 2025, los precios de los boletos se ajustan mediante un sistema automático que combina el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC con un porcentaje adicional. Con una inflación del 2,8% en diciembre, en febrero, los colectivos del conurbano bonaerense aumentarán un 4,8%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires la suba será del 2,8%. Este escenario de aumentos mensuales en los pasajes y de salarios que no recuperan su poder de compra suma presión a una negociación paritaria que permanece estancada y mantiene en vilo a millones de usuarios.

















