Hoy, la provincia de Buenos Aires avanza en la ejecución del Tramo V del Río Salado, un proyecto clave para la infraestructura hídrica que promete impactar directamente en la producción agropecuaria de la región. Con una extensión de 60,26 kilómetros entre Bragado y la laguna Rocha, esta obra incluye la reconstrucción de puentes, ensanche del cauce y dragado.
Detalles de la obra
Las obras abarcan las localidades de Alberti, Bragado y Chacabuco. Entre sus principales trabajos se destacan:
- Ensanche y profundización del cauce.
- Dragado y relleno para mejorar el escurrimiento.
- Reconstrucción de 7 puentes (5 viales y 2 ferroviarios).
El objetivo inmediato de esta intervención es recuperar unas 400.000 hectáreas productivas, un aspecto crucial para la actividad agropecuaria en la provincia.
Transformación estructural de la cuenca
El Tramo V es el último componente de un plan de 531 km diseñado para transformar la cuenca del Salado, que abarca una superficie de 170.000 km² y afecta a 59 municipios y más de 1,5 millones de habitantes. La intervención busca triplicar la capacidad de conducción del río, lo que facilitará la mitigación de inundaciones y sequías, un desafío creciente debido al cambio climático.
Conflicto con la Nación sobre financiamiento
A pesar del avance provincial, persisten tensiones con el gobierno nacional. El Tramo IV, necesario para completar el proyecto, se encuentra paralizado en parte debido a la falta de financiamiento desde 2023. Esta etapa, que abarca 33,4 km, no ha recibido recursos del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, que ha acumulado desde diciembre de 2023 un total de $271.743 millones. Según la provincia, estos fondos no han sido destinados a la obra.
Como resultado, se generan efectos negativos en unas 10.000 hectáreas productivas que requieren atención inmediata.
Importancia del proyecto para la región
El subsecretario de Recursos Hídricos, Néstor Álvarez, describió la obra como una política de Estado. Mencionó que es un proyecto que abarca entre el 70% y el 80% del territorio bonaerense, lo que tendrá un impacto profundo, especialmente frente al exceso de lluvias.
La gestión actual podría, al finalizar el Tramo V, haber completado el 45% del plan total, lo que permitiría recuperar hasta 8 millones de hectáreas productivas.
Este proyecto no solo representa una obra pública, sino que se erige como una infraestructura crítica para el agro bonaerense, buscando aumentar la resiliencia de la región ante eventos extremos y optimizar el sistema hídrico de la pampa.


















