El médico policial Jorge Antonio Bergés, condenado por múltiples delitos de lesa humanidad, falleció este martes a los 83 años en una clínica, donde se encontraba internado debido a graves problemas de salud.
Muerte de un médico involucrado en crímenes de lesa humanidad
Bergés, oficial de la policía bonaerense, nació en Avellaneda en 1942. Su deceso fue confirmado por dirigentes de organismos de derechos humanos, quienes destacaron su participación en torturas y en los partos de mujeres detenidas en centros clandestinos durante la dictadura de los años ’70.
Como médico de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Bergés estuvo involucrado en varios lugares de tortura y detención, incluyendo el Pozo de Banfield. A lo largo de su vida, fue juzgado en al menos cuatro oportunidades, recibiendo condenas que suman desde prisión perpetua hasta 25 años en diferentes casos relacionados con crímenes de lesa humanidad.
Entre sus condenas más significativas se encuentra la que lo sentenció a prisión perpetua en 2004 por la apropiación de Carmen Gallo Sanz, nacida en el Pozo de Banfield. Este fue un hito en la justicia argentina, ya que fue la primera vez que se condenó a un partícipe de este delito sin que el infractor fuera quien se quedara con el niño.
En 2008, la justicia lo encontró culpable nuevamente por la apropiación ilegal de otro niño y por la confección de un certificado de nacimiento falso. En 2012, recibió una condena de 25 años por su implicación en el Circuito Camps de La Plata.
Además, en 1986 fue sentenciado a seis años de prisión en el primer juicio que se realizó contra el ex comisario Ramón Camps, aunque fue liberado posteriormente debido a la Ley de Obediencia Debida.
En 1996, Bergés sufrió un ataque armado en Quilmes, cuando fue baleado por dos integrantes de la organización guerrillera Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP).
Reacciones tras su fallecimiento
La diputada porteña Alejandrina Barry se refirió al deceso de Bergés subrayando su rol en el sistema de torturas, afirmando que “controlaba la picana que se aplicaba a los detenidos y asistía los partos de mujeres en el circuito Camps, incluido el Pozo de Banfield”, donde, como ella misma relata, su madre fue secuestrada en estado de gravidez.
Barry también destacó que Bergés fue condenado gracias a la lucha de años y el testimonio de numerosos sobrevivientes. Recordó el reconocimiento que hizo la sobreviviente Adriana Calvo en 1984, quien identificó a Bergés como su torturador tras dar a luz en un vehículo que la transportaba desde la comisaría Quinta de La Plata a un centro clandestino.
En sus declaraciones, la diputada enfatizó: “Murió manteniendo el pacto de silencio”, en referencia a los desaparecidos que continúan siendo buscados y cuyo paradero es incierto.


















