El Ministerio de Salud, liderado por Mario Lugones, emitió un comunicado este sábado en respuesta a la controversia generada por una jornada antivacunas realizada en un anexo del Congreso. El evento, organizado por la diputada de Pro Marilú Quiroz, recibió un fuerte rechazo desde el arco político y sanitario. El texto fue ratificado por todas las provincias y la ciudad de Buenos Aires, salvo Buenos Aires y Formosa.
El apoyo del Ministerio a la vacunación
A través de sus redes sociales, el Ministerio de Salud reafirmó su respaldo al Calendario Nacional de Vacunación. En el comunicado, el organismo destacó que “las vacunas del calendario son herramientas fundamentales de la salud. Cada una de ellas cuenta con décadas de uso seguro, respaldada por evidencia científica sólida y ha demostrado su eficacia para prevenir enfermedades graves y la muerte de millones de personas”.
El mensaje, firmado por los ministros de Salud de las provincias, no incluyó a los de Buenos Aires y Formosa, donde existe una relación tensa con la Nación, representada por los gobernadores Axel Kicillof y Gildo Insfrán.
En el comunicado, se subrayó la rigurosidad existente en el proceso de incorporación de vacunas al calendario y se advirtió sobre la caída en la tasa de vacunación, que ha desencadenado brotes de enfermedades antes erradicadas, como el sarampión.
Las declaraciones en el acto controvertido
La jornada que generó controversia se extendió por más de seis horas. En uno de los paneles, Lorena Diblasi, identificada como licenciada en Biotecnología por el Conicet, presentó a un hombre que, según afirmó, mostró lesiones atribuibles a las vacunas contra el Covid-19 de AstraZeneca, sin aportar evidencia científica al respecto.
Durante el evento, el hombre exhibió que “los objetos metálicos se le pegan al cuerpo”, lo que Diblasi describió como una “magnetización”. Su declaración, “Esto no es grasa en la piel, señoras y señores”, buscó cuestionar la falta de información en el ámbito médico.
Posturas científicas y acusaciones infundadas
El pediatra Oscar Botta vinculó el aumento de casos de autismo con la aplicación de vacunas como la Triple Viral. Por otro lado, el licenciado en Administración Pablo Stolkiner afirmó que la pandemia fue “un invento” y que el negocio de las vacunas es cuestionable.
Adicionalmente, la pediatra Lucía Langer adujo que las personas vacunadas presentan un “exceso de aluminio en sangre”. A su vez, Chinda Brandolino reiteró la supuesta asociación entre autismo e inmunizaciones, mientras que la especialista en geriatría Viviana Lens hizo eco de afirmaciones relacionadas con el magnetismo.















