Argentina a partir de este viernes cuenta con una nueva legislación laboral que favorece a las empresas, tras la aprobación de un proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei. La reforma, conocida como Ley de modernización laboral, abarata los despidos, permite jornadas laborales de hasta 12 horas, hace optativo el pago de horas extras y reduce las cargas patronales. El Senado la aprobó con 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, en una sesión marcada por tensiones y protestas en diversas partes de la ciudad, acompañadas de un fuerte despliegue policial.
Una reforma laboral con 218 artículos
La nueva ley consta de 218 artículos que reforman la legislación vigente desde 1974, implementando una flexibilización de las condiciones de contratación. Entre sus disposiciones, establece la creación de un fondo para indemnizaciones que reemplaza la contribución a la Seguridad Social, generando controversia entre los sectores sindicales y opositores.
Nuevos mecanismos y el rol de los sindicatos
El proyecto introduce límites al derecho a huelga mediante la imposición de servicios mínimos del 75% en sectores esenciales como salud, educación, transporte, energía y agua. Además, busca debilitar los convenios colectivos sectoriales, favoreciendo aquellos acuerdos realizados a nivel empresarial.
Controversias sobre el fondo de indemnizaciones
Uno de los aspectos más discutidos es el fondo administrado por bancos y entidades financieras para hacer frente a futuras indemnizaciones. Los aportes patronales que antes iban a la Agencia Nacional de la Seguridad Social (Anses) ahora se destinarán al financiamiento de despidos, generando críticas por su posible impacto en los trabajadores.
Reacciones en el Congreso y el papel del oficialismo
El Gobierno argumenta que esta reforma busca “modernizar” la legislación laboral y fomentar el mercado de trabajo, que se encuentra estancado desde hace más de diez años. Sin embargo, muchos economistas subrayan que es necesario un crecimiento económico previo para que estas medidas tengan efecto.
La reforma ha representado uno de los principales objetivos de la gestión de Milei. A pesar de haber tenido que renunciar a ciertos artículos para asegurar los votos necesarios, se logró la aprobación antes del 1 de marzo, cuando el presidente inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso. Durante la sesión, la oposición, encabezada por el bloque kirchnerista, expresó su rechazo, advirtiendo que la normativa precarizará el mercado laboral. “Hoy estamos en un día vergonzoso”, declaró José Mayans, jefe del bloque.
Protestas y seguimiento del presidente
A pesar de la importancia de la votación, las protestas fueron menos intensas en comparación con la huelga general que precedió la votación en la Cámara de Diputados. Este viernes, pequeños sindicatos y agrupaciones de izquierda realizaron cortes temporales en algunas autopistas de acceso a Buenos Aires y en el centro de la ciudad para manifestar su oposición a la ley.
El presidente Javier Milei mantuvo un seguimiento activo del debate y celebró la aprobación vía redes sociales, destacando el carácter “histórico” de la reforma y utilizando su clásico cierre: “Viva la libertad, carajo”.


















