El presidente Javier Milei ha tomado una decisión significativa en el ámbito educativo al derogar el Decreto 2417/93, que durante más de 30 años regulaba los aumentos de matrículas y cuotas en los colegios privados. Esta medida, que ha sido publicada en el Boletín Oficial, otorga a las instituciones la libertad de fijar sus precios sin control estatal.
Flexibilidad para los colegios
El Gobierno argumenta que la derogación del decreto responde a la necesidad de “otorgar mayor flexibilidad” a los colegios privados, permitiéndoles ajustar sus tarifas “en función de la realidad económica y los costos operativos”. De esta manera, ya no será necesaria una autorización previa para realizar cambios en la estructura de precios.
Críticas al sistema anterior
La administración actual sostiene que el sistema anterior “limitaba la capacidad de adaptación” de los institutos educativos, creando un ambiente de incertidumbre al obligar a las instituciones a justificar cada ajuste ante el Estado. Esta reestructura busca, según el Ejecutivo, facilitar una gestión más dinámica por parte de los colegios.
Revisión de financiamiento
Además de la derogación, la resolución instruye al Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Educación, a revisar el Decreto 2542/91, que regula el financiamiento de la educación pública de gestión privada. El objetivo es adecuar esta normativa a las “realidades educativas y económicas actuales”.
Desregulación en el sistema educativo
Con esta medida, el Gobierno de Milei reafirma su política de desregulación y busca reducir la intervención estatal en el sistema educativo privado, lo que podría tener implicaciones significativas en la estructura de costos y accesibilidad para las familias que optan por estas instituciones.


















