En un contexto de crecientes tensiones por las posibles candidaturas en el Partido Justicialista bonaerense, el diputado nacional Máximo Kirchner se mostró dispuesto a ceder la presidencia al gobernador Axel Kicillof, con el objetivo de fortalecer la unidad del peronismo. La revelación se produjo en la noche del jueves, en medio de un clima de especulaciones que rodean la próxima renovación de autoridades partidarias.
Candidaturas y especulaciones
Kirchner hizo este anuncio en su círculo más cercano, justo cuando se aproxima la fecha límite para la presentación de listas, que está fijada para dentro de poco más de una semana. En este contexto, los intendentes alineados con Kicillof, agrupados en el Movimiento Derecho Al Futuro (MDF), han empezado a impulsar la figura de la vicegobernadora Verónica Magario como candidata para liderar el partido a nivel provincial.
A pesar de que Kicillof había manifestado reticencias a asumir el liderazgo del PJ bonaerense, la opción de Magario ha ganado fuerza. El jueves, varios intendentes se reunieron en La Plata y le propusieron la idea. Aunque el gobernador no cerró la puerta a una posible candidatura, existe escepticismo entre algunos de los presentes acerca de su disposición a postularse.
Propuestas alternativas y tensiones internas
Desde La Cámpora, han propuesto a Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, como alternativa a Kirchner. Sin embargo, su candidatura fue vetada por el MDF, quien entonces ha reconsiderado a Julio Alak, intendente de La Plata, como una opción conciliadora entre ambas facciones.
El gesto de Kirchner al considerar la presidencia para Kicillof se interpreta también como una presión para evitar un enfrentamiento interno. Según consignó Clarín, el hijo de la expresidenta expresó a su entorno que su intención es garantizar la unidad dentro del partido al apoyar la candidatura del gobernador, similar a los roles que desempeñan los gobernadores en otras provincias.
Reclamos y posicionamientos
La semana pasada, allegados a Kicillof habían adelantado que, en el marco de las negociaciones, planeaban reclamar no solo la presidencia, sino también la mitad de los cargos del partido. “El PJ debe defender la gestión del gobernador y oponerse a las políticas de Milei”, resumieron en La Plata.
Por otro lado, desde el circo de Kirchner se lanzaron pedidos explícitos de una candidatura de Máximo. Florencia Saintout, ministra de Cultura y representante de La Cámpora, declaró: “¿Queremos un peronismo conservador? Necesitamos discutir qué queremos para 2027, y yo quiero un Kirchner”.
Saintout subrayó, en diálogo con AM 530, la importancia de que Kirchner no sea descartado como opción para el PJ. “Máximo es mucho más que un nombre, es Kirchner”, sostuvo, intentando revalidar su presencia en el espacio político.
Posturas enfrentadas dentro del partido
Del otro lado, las discrepancias son evidentes. El intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, criticó abiertamente a la figura de Cristina Kirchner, señalando que “el kirchnerismo no es peronismo, es socialismo del siglo XXI”. Sus declaraciones, realizadas en Radio Actualidad, subrayan las divisiones que atraviesan al partido en este momento.
Con la fecha para la renovación de autoridades marcada en el calendario, se vislumbra que las elecciones internas serán difíciles de llevar a cabo en los plazos previstos. De este modo, la unidad dentro del PJ se vuelve una necesidad cada vez más apremiante, aunque complicada de alcanzar.
