En el Hospital de Niños de La Plata, los perros Saru, Cora y Ari han encontrado un lugar fundamental en la atención de los pequeños pacientes. A través de un programa de terapia asistida con animales, estos caninos aportan juego, calma y apoyo emocional, convirtiéndose en una herramienta clave para la conexión y el bienestar de las infancias en tratamiento.
Los perros que acompañan a los pacientes en el hospital
Los animales participan activamente en actividades lúdicas que ayudan a disminuir la ansiedad y el estrés que enfrentan los niños durante su tratamiento. La presencia de Saru, un golden retriever, Cora, una labradora, y Ari, un border collie, se ha vuelto esencial en el día a día del hospital, donde la interacción con ellos genera sonrisas y alivio.
Un programa que humaniza la atención médica
La iniciativa busca no solo brindar apoyo emocional, sino también facilitar la comunicación entre los pacientes y el personal médico. Mediante la interacción con los perros, los niños suelen sentirse más cómodos y abiertos, lo que permite un diagnóstico y tratamiento más efectivos.
Historias de conexión y superación
Las historias en torno a la relación de los chicos con Saru, Cora y Ari son diversas. Algunos pacientes han compartido cómo el simple hecho de acariciar a los perros les hace sentir menos solos en un entorno que a menudo puede ser abrumador. Esta conexión emocional se ha traducido en mejoras en la salud y el estado anímico de los pequeños.
El impacto positivo en la salud mental de los niños
Los especialistas destacan que este tipo de programas contribuyen a la salud mental de los niños, ayudando a aliviar el miedo y la tristeza asociados a la hospitalización. La experiencia de interactuar con los perros se complementa con el tratamiento médico, ofreciendo un enfoque integral en la atención de la salud infantil.















