En la madrugada del 31 de enero, Thiago, un adolescente de 16 años oriundo de Adrogué, sufrió una fractura de cráneo con hundimiento en un incidente ocurrido en el estacionamiento del muelle de Pinamar. El hecho se produjo mientras Thiago y dos amigos esperaban a sus padres, quienes se encontraban pescando. A diferencia de la versión inicial que sugería una agresión grupal, uno de los amigos admitió que el incidente surgió tras una discusión entre Thiago y un compañero de 17 años.
Agresor detenido y evaluación psicológica
La fiscal Mónica Ferre, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Dolores, decidió que el agresor permanezca en el Centro de Detención de Menores de dicha localidad mientras se lleva a cabo una evaluación psicológica y psiquiátrica.
Este domingo, la madre de Thiago, Lucía, informó a los medios que su hijo está estable y se le realizará una tomografía. “Desayunó y almorzó, así que se ve una mejoría”, aseguró. Sin embargo, expresó preocupación por un hematoma en la cabeza que requiere monitoreo constante, dado que “sangra un poco y quieren ver el sangrado”.
“Si el hematoma sigue con su curso, se evaluará una intervención quirúrgica, sino no. Le pedimos a todos que sigan con la cadena de oración para que no vaya al quirófano. Él está golpeado y mal anímicamente por todo lo que sucedió”, agregó Lucía.
Investigación sobre los hechos
La investigación ha avanzado gracias a la labor policial de las DDI de Dolores, Villa Gesell, Pinamar y La Costa. Inicialmente, el caso estaba bajo la supervisión del fiscal Juan Pablo Calderón, pero tomó un giro cuando el menor de 14 años que estaba presente se quebró y relató lo ocurrido, mencionando que todo había comenzado por “un juego de manos” y que los chicos habían consumido alcohol.
Sebastián, el padre de Thiago, expresó que los dos chicos involucrados son conocidos de la familia desde hace años. “Los queremos como a nuestros hijos. Estamos dolidos por lo que pasó, pero no tenemos odio. Queremos que Thiago salga de todo esto”, afirmó.
Por su parte, Lucía indicó que los menores implicados habían vacacionado con ellos: “Los trajimos como amigos. Hablamos con sus padres y no había problema”.
La situación emocional de la familia
En otro momento, Sebastián remarcaría: “No queremos denunciar a nadie. Estamos dolidos, decepcionados, pero no queremos tomar represalias”. Lucía también destacó la difícil situación que atraviesa la familia del agresor, manifestando: “La familia de los chicos la está pasando mal por todo lo que se habla, quiero que Thiago salga adelante como a los otros chicos”.


















