La matrícula escolar del nivel primario en Argentina se enfrenta a una disminución proyectada del 27% hacia 2030, lo que implicaría la ausencia de 1,2 millones de estudiantes respecto a los datos registrados en 2023. Este descenso afectaría especialmente a las escuelas primarias de la provincia, que podrían perder 500.000 alumnos.
Implicaciones de la reducción de estudiantes en el sistema educativo
El escenario plantea un importante debate sobre la reorganización de recursos, infraestructura y cargos docentes en todo el sistema educativo nacional. Estas proyecciones forman parte del informe Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado, elaborado por Argentinos por la Educación, que permite analizar cómo la transición demográfica impactará en la matrícula escolar.
El estudio fue llevado a cabo por Martín De Simone, María Sol Alzú y Martín Nistal, utilizando datos de la Dirección Nacional de Población del Ministerio del Interior de la Nación y el Relevamiento Anual de la Secretaría de Educación de la Nación. El objetivo es evaluar cómo redistribuir recursos ante la caída sostenida de estudiantes. Según el informe, el impacto de la reducción de matrícula no será uniforme en todo el país, obligando a revisar la planificación educativa en cada provincia.
Variación en el impacto por provincias
En este contexto, Buenos Aires lidera la baja en cantidad de alumnos, seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y Santa Fe. En contraposición, provincias como Santiago del Estero, Misiones y Corrientes registran caídas más moderadas, pero igualmente significativas dentro del sistema nacional. Las menos afectadas, por su parte, incluyen a las menos densamente pobladas, como Tierra del Fuego, La Pampa, Catamarca y La Rioja.
La caída de la matrícula escolar en Argentina
Actualmente, la relación promedio en Argentina es de 16 alumnos por cargo docente en el nivel primario. Esta cifra sitúa al país en una posición intermedia dentro de América Latina, superior a Uruguay y al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aunque por debajo de otros países de la región.
El informe proyecta que la matrícula escolar podría llevar a un promedio de doce alumnos por docente hacia 2030, si se mantienen las tendencias actuales y no se modifican los cargos docentes. Algunas jurisdicciones podrían experimentar ratios aún más bajos, cercanos a siete estudiantes por maestro.
El estudio también anticipa una significativa reducción de cursos numerosos. Las secciones con más de 25 alumnos disminuirían drásticamente, mientras que crecería la proporción de aulas con menos de 20 estudiantes, un fenómeno que se replicaría en todo el país pero con distintas intensidades.
En la actualidad, Catamarca, La Rioja y Entre Ríos concentran más aulas pequeñas, mientras que Buenos Aires, Tucumán, Mendoza y Córdoba aún registran cursos numerosos. Para 2030, se espera una tendencia generalizada hacia grupos más reducidos en todo el país.
