La tensión crece en el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires, ya que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ha levantado la voz ante la posibilidad de un paro si los choferes no reciben sus salarios y aguinaldo en su totalidad. El sindicato, liderado por Roberto Fernández, ha advertido que la fragmentación de los pagos podría desencadenar medidas de fuerza que afectarían a miles de usuarios.
Advertencias del sindicato ante la situación salarial
La UTA ha enfatizado que cualquier pago fraccionado, ya sea del sueldo de noviembre o del medio aguinaldo correspondiente a diciembre, será responsabilidad del Gobierno. “El Gobierno será responsable que los trabajadores realicen un paro para que perciban en tiempo y forma los salarios”, remarcó el comunicado del sindicato.
Esta advertencia se produce tras la declaración de las cámaras empresarias del transporte automotor del AMBA, quienes anunciaron que implementarán un esquema de pago escalonado. Según el sindicato, esta medida afecta directamente el bienestar de los trabajadores y sus familias, que dependen de estos ingresos para su sustento.
El plan de pago propuesto por las empresas
Las compañías de transporte informaron que, debido a una situación económica crítica, dividirán el pago de los haberes, lo que incluye:
- Sueldos de noviembre de 2025: se abonarán en dos tramos.
- Aguinaldo de diciembre: se cancelará en seis cuotas.
Las cámaras, que representan a empresas como AAETA, CEAP, CETUBA, CEUTUPBA y CTPBA, argumentan que enfrentan “ingresos insuficientes y costos crecientes”, lo que les lleva a medidas excepcionales para mantener tanto los servicios como los puestos de trabajo.
Impacto en el servicio de transporte
La amenaza de paro genera alarmas entre los usuarios del transporte público en Buenos Aires y el conurbano. Dado el importante rol que desempeñan los colectivos en la movilidad urbana, cualquier suspensión del servicio podría provocar un caos en el tránsito y afectar la rutina diaria de miles de ciudadanos.
Las autoridades deberán mediar entre las demandas de los trabajadores y las limitaciones económicas de las empresas para evitar la paralización del transporte, un servicio esencial en la capital y en sus alrededores.


















