La Sociedad Rural Argentina (SRA) celebró recientemente una asamblea que resultó fundamental para su estructura interna. Los socios votaron en contra de una reforma estatutaria que propuso cambiar la fecha de cierre del balance de la entidad del 30 de junio al 31 de diciembre. Esta modificación pretendía alinear las fechas contables con las de otras entidades, pero despertó intensas controversias debido a sus posibles implicancias políticas.
Qué se votó y por qué generaba polémica
Durante la asamblea, se presentó la reforma como un cambio administrativo. Sin embargo, Santos Zuberbühler, ex directivo y crítico de la actual conducción, advirtió que el cambio ocultaba una intención política. Según sus declaraciones, una aprobación de la medida habría dificultado la formación de una oposición interna, ya que los tiempos para presentar listas electorales se verían considerablemente reducidos.
Zuberbühler explicó que, si la modificación hubiera sido aprobada, la asamblea para la presentación de memorias y balances se hubiera realizado en enero y febrero, momentos en los que muchos socios se encuentran de vacaciones. Esto complicaría la obtención de los apoyos necesarios para formar propuestas alternativas.
Resultado de la votación y su significado
La propuesta fue finalmente rechazada, recibiendo 61% de votos a favor, un porcentaje que no alcanzó el mínimo requerido de dos tercios (67%) para su aprobación. Este resultado se considera un triunfo para la oposición interna, que aboga por mantener una estructura que permita la alternancia y elecciones transparentes.
Zuberbühler destacó la importancia de la asistencia a la asamblea, con una participación de entre 460 y 480 socios. Esta concurrencia fue notable comparada con las asambleas anteriores, indicando un interés significativo en la defensa de la institución.
Impacto y percepción futura
Respecto al impacto de esta votación en la relación con el Gobierno, Zuberbühler aclaró que la decisión es de carácter interno y no afecta la representación del sector agropecuario ante el Ejecutivo. Sin embargo, enfatizó que la SRA tiene un papel vital como voz del campo, subrayando la necesidad de mantener un régimen democrático y transparente.
El ex directivo ofreció un agradecimiento a los socios que apoyaron la decisión de no permitir un nuevo cambio en el estatuto. Afirmó que una institución sólida en sus normas es crucial para fomentar la participación de más productores en el espacio agropecuario.