El conflicto laboral en la planta de Fate en Virreyes se intensificó tras el anuncio del cierre de la fábrica, que dejó sin empleo a casi mil trabajadores. El funcionario Sergio Sánchez se encuentra en el lugar, mediando entre las partes y coordinando una reunión que podría ser clave para resolver el conflicto.
Tensión y protestas tras el sorpresivo cierre de la planta
Los trabajadores de Fate se manifestaron en las últimas horas después de un anuncio sorpresivo que comunicó el cierre definitivo de la planta. El acceso al predio fue bloqueado y un cartel informaba sobre la decisión. Más de quince operarios comenzaron una protesta, alegando que la empresa había desestimado, hasta el día anterior, cualquier posible cierre.
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Desde el techo de la planta, los empleados difundieron un mensaje urgente a sus compañeros para que se unieran en la lucha por sus puestos de trabajo. En un video, expresaron: “Los esperamos a todos los compañeros, que se acerquen a la puerta, que tenemos que estar todos unidos, enfrentando este ataque de Javier Madanes que nos quiere dejar en la calle.”
La situación se torna aún más compleja con la intervención de la Policía Bonaerense, que ha sido denunciada por los trabajadores debido a episodios de represión con balas de goma. Miguel Richardulli, delegado del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), criticó la falta de notificación sobre el cierre y subrayó que incluso la empresa había desmentido rumores sobre una posible clausura en días previos. La incertidumbre y el malestar predominan entre las casi mil familias afectadas.
Por su parte, el ministro de Trabajo, Walter Correa, cuestionó fuertemente el contexto económico que permitió el cierre de la fábrica, afirmando que se trata de un ataque directo a la industria nacional. “Esta es una realidad a la que nos llevó el presidente Javier Milei: en este caso, un ataque certero a la industria nacional, en el marco de un proceso de industricidio”, declaró Correa, quien también expresó solidaridad con los trabajadores que han perdido su fuente laboral.
Correa también se refirió a la reforma laboral en curso a nivel nacional, sosteniendo que la misma limita la potestad de las provincias para inspeccionar condiciones de trabajo, lo que contraviene la Constitución nacional. Con el futuro laboral en juego, los acontecimientos en Fate siguen generando una gran preocupación tanto en los trabajadores como en sus familias.















