Tras cerrar diciembre con una inflación del 2,8%, enero comienza a mostrar un panorama complicado en el rubro de alimentos, que tiene un peso significativo dentro del Índice de Precios al Consumidor. Distintos relevamientos privados revelan que la segunda semana del mes presenta una aceleración en los precios, lo que reabre el debate sobre la velocidad del proceso de desinflación.
Incremento en precios de alimentos a inicios de enero
En diciembre, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas había registrado un aumento del 3,1%, impulsado mayormente por el incremento en los precios de la carne. Aunque se prevé una moderación en este producto debido a la disminución estacional de la demanda, otros alimentos ya están mostrando subas significativas.
Relevamientos de consultoras confirman aumentos
Según la consultora LCG, la inflación en alimentos alcanzó el 0,5% durante la segunda semana de enero, luego de experimentar una baja similar en la primera semana del mes. Las verduras fueron las que más aumentaron con un 2,1%, seguidas por aceites con 1,9% y productos lácteos con 0,9%. Sin embargo, se observaron disminuciones en el precio de azúcar, miel, dulces, cacao y frutas.
En un análisis paralelo, Analytica reportó un incremento del 0,8% en alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires, posicionando el promedio de las últimas cuatro semanas en 2,6%. Esta consultora estima que la inflación general de enero podría llegar al 2,5%.
Por su parte, EcoGo también registró un aumento semanal del 0,8%. Los alimentos frescos y congelados, como las verduras, aumentaron hasta 7%, mientras que las carnes y la papa vieron incrementos del 0,5% y 3%, respectivamente. EcoGo proyecta que enero cerrará con una inflación cercana al 2,3%.
Cambio metodológico en el cálculo del IPC
Un cambio relevante en este contexto es el ajuste metodológico que implementará el Indec en enero, actualizando las canastas usadas para el cálculo del IPC, lo que impactará en las ponderaciones de los diferentes rubros. El segmento de alimentos y bebidas no alcohólicas verá su incidencia reducirse del 26,9% al 22,7%, aunque seguirá siendo la categoría de mayor peso.
Además, se espera que aumente la relevancia del rubro de vivienda, electricidad y gas. Sin embargo, se prevé que el impacto en enero sea limitado, ya que el Gobierno decidió postergar la implementación de un nuevo esquema de subsidios.
Perspectivas sobre la inflación
Las consultoras anticipan que el proceso de desinflación se mantendrá, aunque a un ritmo más lento. LCG destaca que, a pesar de que las expectativas de depreciación están estabilizadas y la actividad económica muestra debilidad, la inercia inflacionaria sigue siendo un factor importante que dificulta una rápida disminución a tasas inferiores al 1% mensual. Además, alertan sobre posibles ajustes en tarifas que podrían volver a presionar los precios.
Para inicios de 2026, LCG prevé una inflación mensual en torno al 2% y una suba interanual cercana al 22%.
Desde GMA Capital, se observan señales de lo que denominan una “pausa en la desinflación”, atribuida a correcciones pendientes en precios regulados y una demanda de servicios que continua elevada. Según su análisis, es probable que la inflación promedio se mantenga en 2,1% mensual hasta mayo, con una desaceleración esperada hacia el segundo semestre.
No obstante, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central presenta un escenario más optimista, donde los economistas proyectan una inflación que se ubicará entre el 1,8% y 2% en los próximos meses, con un descenso más significativo a partir del otoño.

















