El próximo jueves se dará a conocer el dato de inflación correspondiente a febrero por parte del INDEC, generando expectativas en el Gobierno que busca que la cifra no supere el 2,9% registrado en enero. La administración nacional espera que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantenga igual o por lo menos una décima por debajo.
Inflación y contexto internacional
Este dato se difundirá en un contexto marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que ha llevado a un aumento significativo del precio del petróleo. Este incremento afecta directamente los costos de los combustibles y, en consecuencia, se espera que impacte en el índice inflacionario debido al aumento en los costos de transporte.
Consultoras prevén que el IPC de febrero se ubique entre 2,8% y 3%, con un promedio de 2,7% según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Para el Gobierno, concretar estas cifras sería un signo de que la inflación comienza a ceder.
Rubros que dificultan la baja de la inflación
Sin embargo, algunos rubros muestran resistencia a la disminución de la inflación. Según un informe de la consultora LCG, en la primera semana de marzo los precios de la carne aumentaron un 1,8%, los lácteos 1,6% y las bebidas sin alcohol 3,6%. En contraste, se observaron bajas en el precio de verduras (-1,4%) y frutas (-0,3%).
Adicionalmente, los precios del gas y del petróleo han aumentado debido al conflicto en Medio Oriente, donde el precio del barril ha pasado de 74 a 92 dólares, con expectativas de que siga en aumento. Esta situación complica las metas del Gobierno respecto a la inflación.
Los aumentos en los combustibles impactarán inevitablemente en el transporte y, por ende, en el costo de las mercaderías a nivel global. En Estados Unidos ya se han registrado subas en el precio de los combustibles, y se prevé un comportamiento similar en Argentina en los próximos días.
A pesar de las declaraciones del presidente de YPF, Horacio Marín, quien aseguró que trabajan con el precio promedio, las petroleras han comenzado a insinuar que sus costos están entre 10% y 15% por debajo. Si los aumentos no se llevan a cabo esta semana, es probable que se concreten la próxima, afectando el panorama económico.
Mientras algunos países presentan una inflación del 3% anual, Argentina continúa enfrentando un IPC del 27% al 30%, que, aunque represente una baja relativa a nivel local, resulta alta en un contexto global. Según el cálculo de Reportes de Expectativa del Mercado, se estima que la inflación anual será del 26%.
